El proyecto de Sala Cuna Universal, tan mentado en los meses finales del Gobierno de Gabriel Boric, volvió al debate en la conmemoración gubernamental del Día del Trabajador. La iniciativa, radicada en el Senado, fue objeto de controversias a inicios de este año: la anterior administración acusaba a la entonces oposición de trabar el proyecto y desde esa vereda, respondían que el proyecto no contaba con financiamiento.
De hecho, a mediados de enero, en su condición de presidente electo, José Antonio Kast condicionó el avance del proyecto al estado de las arcas fiscales. La iniciativa, no obstante, cuenta con el respaldo de sectores del actual oficialismo. A la llegada de Kast al poder el 11 marzo de este año, la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN) pidió al Gobierno dar prioridad a la Sala Cuna Universal.
A casi dos meses de aquello, el ministro del Trabajo y Previsión Social, Tomás Rau, anunció que el Ejecutivo ingresará indicaciones al proyecto a mediados de junio durante su alocución en el Hospital del Trabajador en Providencia.
En la misma instancia, la presidenta de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), Susana Jiménez, llamó al Ejecutivo a considerar la Sala Cuna Universal: “Necesitamos una agenda laboral pro-empleo que facilite las prácticas de adaptabilidad, fomente la confianza y la libertad en los acuerdos entre los actores del mundo del trabajo y permita avanzar en iniciativas que tanto se han discutido y todavía no logran concretarse, como es el proyecto de ley de Sala Cuna Universal”.
De paso, señaló que “corrigiendo las falencias que hoy presenta permitiría dar un paso concreto para que más mujeres puedan incorporarse al mercado laboral”.