El jueves de esta semana, tras cuatro días de maratónica discusión, la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto de Reconstrucción que impulsa el Gobierno del presidente Kast. Se trató del primer triunfo del Ejecutivo en el largo camino que le espera a esta iniciativa.
La victoria del Gobierno, sin embargo, fue agridulce. La Moneda sabe que tiene los votos suficientes para aprobar el proyecto en la Cámara sin mayor sobresalto: en Hacienda, Vivienda y Medio Ambiente —las tres comisiones revisoras— hay mayoría oficialista.
En la sala el Ejecutivo cuenta con los 76 votos de las bancadas que apoyan el Gobierno de Kast y los Nacional Libertarios. A ellos se suman los votos de los diputados del FREVS, Jaime Mulet y René Alinco; y eventualmente los descolgados del PDG, Javier Olivares y Cristián Contreras. 80 en total, apenas dos votos sobre el umbral que se exige para este tipo de reformas.
Sin embargo, en La Moneda existe el convencimiento que el proyecto debe tener una base de apoyo amplia que vaya más allá del oficialismo y el simple “pirquineo” de votos. A ello responde las intensas gestiones desplegadas por Jorge Quiroz, Claudio Alvarado y José García, el triunvirato de ministros a cargo de sacar adelante el proyecto que obsesiona al presidente.
Las alarmas en Palacio se encendieron el miércoles luego de que el Partido de la Gente (PDG) diera por desahuciado el acuerdo que comprometía los 13 votos de la bancada a favor de la idea de legislar cuando el proyecto llegue a sala. Según argumentó el jefe de bancada, el diputado Juan Marcelo Valenzuela, la decisión se tomó porque el gobierno habría desconocido los términos del acuerdo para la devolución del IVA de medicamentos y pañales, una de las propuestas que el PDG puso como condición para entregar sus votos.
El anuncio motivó la pronta respuesta de García, titular de la Segpres, quien ha sido el encargado de llevar la relación con el PDG. Según comentan desde el entorno del ministro, éste reaccionó extrañado ante lo que se califica en palacio como una “mal interpretación” y reacción “destemplada del PDG”.
García transmitió a Valenzuela que si bien el proyecto podía diferir de sus expectativas, lo normal es seguir conversando. Mismo mensaje que expresó Quiroz a Franco Parisi un día después en una reunión que ambos sostuvieron en el Ministerio de Hacienda.
Tras ambas comunicaciones, la sensación en palacio es que la próxima semana el PDG volverá a subirse a la reforma. Una señal de esto es que la diputada Zandra Parisi decidió abstenerse y no rechazar la reforma cuando se votó en Hacienda.
Los intentos por llegar a la DC y el PPD
Las fichas y los esfuerzos del Gobierno no están puestos solamente en el PDG. Esta semana tanto Alvarado como García tuvieron acercamientos con dos bancadas de la oposición: el PPD y la DC.
El lunes de esta semana, Alvarado junto a Quiroz recibieron a los diputados DC liderados por su jefe de bancada, Jorge Díaz. La reunión, describen asistentes, fue fructífera al punto en que se estableció una mesa técnica bilateral que analizará la propuesta hecha por la falange.
Esa reunión, de hecho, decantó en que la DC no se plegara al rechazo anunciado esta semana por la oposición.
“Ambos ministros (Quiroz y Alvarado) recepcionaron bien nuestras propuestas, se comprometieron a estudiarlas y se constituyó un comité de expertos —tributaristas y constitucionalistas de la DC— que dialogarán con el equipo del Ministerio de Hacienda. Pero mientras esa respuesta no exista, la bancada no podría votar a favor de la idea de legislar”, declaró Díaz a EL DÍNAMO.
En el PPD, dicen fuentes de Gobierno, también se intentó un acercamiento por parte de García. Sin embargo, la respuesta de Raúl Soto, líder del partido, fue que sólo se sentarán a negociar si es que se le quita la urgencia al proyecto, petición intransable para La Moneda.