El inicio de la discusión de la Ley de Reconstrucción Nacional, también conocida como Megarreforma, en la Cámara de Diputados trajo consigo la presentación de un “tsunami” de 1.300 indicaciones por parte de la oposición y el PDG.
Sin embargo, el diputado Carlos Bianchi (IND-PPD) apuntó que el Gobierno podría valerse de la presentación de indicaciones sustitutivas a su propio proyecto, las que en caso de ser aprobadas, serían incorporadas y reemplazarían a otros artículos, con lo cual las de la oposición serían declaradas “incompatibles”.
“Está sustituyendo, por lo tanto perfectamente puede eliminar un determinado articulado. Eso, repito, es una estrategia que me imagino que la tenían considerada”, declaró el legislador a radio Biobío.
El diputado Bianchi aseveró que “si algo está demostrando esta presentación de sustitución de indicaciones, es precisamente que el Gobierno quiere confundir toda la discusión que hasta este momento, hasta un rato atrás, estábamos teniendo”.
El parlamentario defendió la presentación de indicaciones a la megarreforma, apuntando que el Gobierno iba a “sorprender enviando esta sustitución de indicaciones como una estrategia, probablemente, para volver a descolocar y volver a tener que rearmar todo el debate”.
Por contrapartida, Diego Schalper, jefe de la bancada RN, puntualizó que “yo le he escuchado a algunos colegas (…) que ellos quieren discutir la admisibilidad de indicaciones inconstitucionales simplemente para marcar un punto político”.
Por su parte, el republicano Agustín Romero, presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara Baja, pretende realizar una “votación económica”, esto es, votar juntas y de una sola vez las indicaciones presentadas por los parlamentarios. Sin embargo, hasta ahora esto no se ha materializado, ya que necesita la unanimidad de la instancia para ello.