El ministro del Interior, Claudio Alvarado (UDI), criticó la estrategia de la oposición de inundar con más de mil indicaciones el debate de la megarreforma del Gobierno en la tarde del lunes.
El presidente de la Comisión de Hacienda, Agustín Romero (Republicanos), aseveró que la cantidad de indicaciones era equiparable a la de una ley de presupuestos. Con todo, descartó la posibilidad de negociar con la Cámara de Diputados y fijó un cronograma que pretende despachar el proyecto antes de la Cuenta Pública.
En diálogo con radio Pauta, el titular de interior acusó que “hay una acción deliberada, dilatoria” y que “gran parte de las indicaciones no dicen relación con el fondo del proyecto”. “Yo fui parlamentario y siento que uno tiene que tener cierto grado de seriedad”, comentó.
“Si están activos los parlamentarios que no pueden dejar las indicaciones y después ignorarlas, bueno, que las vayan a defender y si hay que estar día y noche trabajando que lo hagan“, añadió.
Por otra parte, Alvarado blindó a su par de Seguridad, Trinidad Steinert, quien podrían enfrentar un escenario desfavorable si es que el informe de Contraloría sobre la salida de la exprefecta de la PDI, Consuelo Peña, le atribuye alguna responsabilidad. “Que sea algo tan fuerte como para que signifique la salida de una ministra, no lo creo“, sostuvo.
Asimismo, descartó conflictos con el Segundo Piso, especialmente después de que en el oficialismo, y en particular en voz del presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, se acusara que el jefe del equipo de asesores presidenciales, Alejandro Irarrázabal, esta asumiendo competencias de Interior. “Nunca ha estado en cuestión dónde está la coordinación política del Gobierno (…) Yo en lo personal nunca he sentido esa contienda de competencia”, afirmó.