El presidente José Antonio Kast aprovechó su primera Cuenta Pública para anunciar una reforma a la Ley Indígena, para retirar restricciones al uso y venta de las tierras, permitiendo incluso su hipoteca.
En su discurso, el presidente Kast aseveró que “la política de tierras impulsada hasta la fecha ha demostrado ser ineficiente y desconectada de las necesidades reales de las comunidades”.
“Hay muchas tierras entregadas, pero que no están siendo utilizadas”, recalcó el jefe de Estado.
El mandatario puntualizó que “impulsaremos una reforma a la Ley Indígena que le otorgue mayores libertades y herramientas para el desarrollo a esas comunidades. Queremos eliminando las restricciones al uso de sus tierras y permitir a cualquier integrante de las comunidades que las pueda arrendar e hipotecar en iguales condiciones que cualquier chileno, porque tienen que haber diferencias entre chilenos”.
En esta línea, el jefe de Estado precisó que reformularán “el proceso de consulta sobre el nuevo sistema de tierras, que el Gobierno dejó a medio andar, nosotros lo vamos a retomar, porque esto va a ser con consulta, que nadie se preocupe. Pero vamos a garantizar que ese proceso de consultada sea legítimo y libre de toda interferencia y de quienes promueven la violencia o actúan de mala fe”.
“Adicionalmente ordenaremos el actual sistema de compra de tierras, instaurando tasaciones transparentes y a valor de mercado y con una trazabilidad real en cada compra. También estamos haciendo un análisis exhaustivo de todo lo que ha ocurrido en las compras de tierra”, declaró el presidente Kast, que además acusó “abandono” de tierras entregadas.
El gobernante recalcó que “para dar certeza y estabilidad a las familias que viven en comunidad, avanzaremos en el otorgamiento de derechos de uso y goce individuales sobre las tierras entregadas, permitiéndoles postular a subsidios habitacionales”.