El anuncio del diputado Diego Schalper (RN) de votar en contra la acusación constitucional a Nicolás Grau, hizo que la bancada de diputados de Republicanos saliera en masa a cuestionar la postura del legislador.
El primero en sacar la voz fue José Carlos Meza, quien a través de redes sociales planteó que “confundir la apertura al diálogo con la complacencia ante la irresponsabilidad” es un error que le costó caro a RN en el pasado.
Por su parte, Luis Sánchez calificó de “lamentable error” el anuncio de Schalper y aseguró que “quien vote en contra se hará cómplice de normalizar la mediocridad extrema”.
Más duro fue Agustín Romero, que declaró que “cada diputado es libre de votar como estime conveniente, pero también debe asumir la responsabilidad de su decisión. Si el diputado Schalper decide rechazar esta acusación, tendrá que explicar por qué considera que las actuaciones económicas del gobierno de Boric y sus consecuencias sobre las finanzas públicas, no ameritan responsabilidad política alguna”.
“Nosotros creemos exactamente lo contrario. Cuando se cometen errores graves, alguien debe responder ante los chilenos”, precisó el legislador.
Quien también se sumó a la cruzada contra Diego Schalper fue Pamela Jiles (PG), que sostuvo que “con estos amiguitos, el Gobierno no necesita enemigos”.
Una mirada dispar la planteó el timonel de Evopoli, el senador Luciano Cruz-Coke, que defendió al parlamentario y puntualizó que “el show de acusaciones constitucionales como arma contingente debe terminar. Malversar instrumentos constitucionales daña al país. La ineptitud no es infracción constitucional. Esto no distingue sector político, seriedad y sensatez deben imperar en el Congreso”.