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Megarreforma: Núñez y Quiroz deciden remar en direcciones contrarias

La presidenta del Senado anunció una instancia para construir “mínimos comunes” con la oposición y el Ejecutivo. El ministro de Hacienda, en cambio, ya avisó que la discusión se dará en la Comisión de Hacienda y solo sobre los márgenes del proyecto.

Ayer jueves, un día después de la aprobación en general de la megarreforma, el Senado volvió a poner el tema sobre la mesa. Esta vez, desde la testera. La presidenta de la Corporación, Paulina Núñez (RN), anunció que el próximo martes conformará una instancia para recoger propuestas de la oposición y el Ejecutivo, apertura que choca con la hoja de ruta del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, que ya fijó la Comisión de Hacienda como único espacio para discutir cambios.

El movimiento llega con un antecedente fresco. El miércoles, Núñez empujó hasta último momento la opción de postergar la votación para ampliar la base de apoyo más allá del oficialismo. Pero Quiroz se impuso: mantuvo la fecha y despachó la idea de legislar con lo justo. La megarreforma de reconstrucción y reactivación económica del presidente José Antonio Kast fue aprobada en general con 26 votos a favor, 23 en contra y una abstención. Con ese resultado, la iniciativa pasó a su discusión en particular, con plazo para presentar indicaciones hasta el 6 de julio.

El contrapunto de Núñez, en todo caso, tiene dos dimensiones. Una es el lugar: la líder de la testera propone una mesa transversal en paralelo a la tramitación, mientras Quiroz remite cualquier negociación al articulado en la Comisión de Hacienda

La otra es el alcance: la presidenta del Senado busca un consenso amplio, que vaya más allá de los 26 votos oficialistas; el ministro, en cambio, ya delimitó qué está dispuesto a mover de su proyecto emblema.

La mesa que propone Núñez

La presidenta del Senado informó que el martes conformará una instancia destinada a recoger los planteamientos de los distintos sectores, en especial de la oposición, de cara a la revisión artículo por artículo. El objetivo, dijo, es “construir mínimos comunes y hacerlos llegar al Ejecutivo, porque hay medidas que requieren acuerdos amplios y mucho más de 26 votos”.

Núñez enmarcó la apuesta en la legitimidad del proyecto. “Si queremos que este proyecto tenga la mayor legitimidad posible, debemos abrir espacios de diálogo”, sostuvo, y agregó que ese esfuerzo lo conducirá el Senado “durante toda la tramitación”. 

También deslizó dónde ve margen real: en las propuestas de los municipios sobre el sistema de contribuciones.

La senadora vinculó el acuerdo a la aritmética. “Los votos no caen del cielo”, afirmó, antes de explicar que los parlamentarios respaldan un proyecto cuando logran influir en él o cuando se corrigen los aspectos que les generan reparos. Y cerró reivindicando la identidad de su partido: en Renovación Nacional, dijo, “los acuerdos son el camino”.

La iniciativa de Núñez, sin embargo, no es bien vista por Quiroz. El ministro fijó la Comisión de Hacienda como el espacio para debatir nuevas propuestas y ya notificó a los senadores de oposición (tras sucesivas reuniones en el Senado durante el miércoles) que solo se abrirá a modificar los márgenes del proyecto.

Esos márgenes son acotados. Hacienda transmitió que está abierta a revisar los años de la invariabilidad tributaria, reponer la franquicia Sence —rechazada en la Cámara— y ajustar el crédito al empleo para reducir el impacto fiscal. Es la misma línea que el ministro trazó el día de la votación, cuando circunscribió el acercamiento de posiciones a la discusión en particular y no a una mesa paralela.

Desde la oposición, la iniciativa de Núñez fue recibida como una señal. El senador Gastón Saavedra (PS) —requerido por EL DÍNAMO— valoró el esfuerzo por generar “un espacio para el diálogo democrático y para generar consenso”, y sostuvo que una reforma de esta magnitud “requiere de una gran amplitud para sostener esto en el tiempo”.

En esa línea, el senador socialista advirtió que el Gobierno se equivoca si no se abre. De mantenerse el Ejecutivo cerrado al diálogo sobre el conjunto de la reforma, y no solo sobre sus márgenes, dijo, “se va a equivocar y, al mismo tiempo, le va a restar el piso político a la presidenta del Senado”.

El senador Iván Flores (DC) lee la apertura como la concreción de una demanda opositora previa: “Me alegra mucho que la presidenta del Senado, Paulina Núñez, haya tomado lo que desde la oposición le hemos venido pidiendo al gobierno hace rato”, dijo a este medio. 

Y agrega que la mesa técnica debería concentrarse en la reforma tributaria —la invariabilidad, la reintegración del sistema tributario y la rebaja al impuesto corporativo—, y no en los recursos para la reconstrucción, que a su juicio se va a aprobar con respaldo de todos los sectores.

Flores, eso sí, condicionó su optimismo a un cambio de actitud del Ejecutivo: “El ministro Quiroz se sienta, escucha, se para y se va”, sin mover su postura. “Y eso es un monólogo, no es un diálogo”, indicó.

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