El ministro del Trabajo, Tomás Rau, defendió la propuesta del Gobierno que busca ampliar el período sobre el cual se calcula el promedio de la jornada laboral de 40 horas y descartó que la iniciativa establezca una jornada semanal fija de 52 horas e implique una precarización del empleo.
En conversación con Tele13 Radio, el secretario de Estado se refirió a las críticas de las exministras Camila Vallejo y Jeannette Jara a la propuesta de la Mesa de Reactivación Laboral y pidió “leer bien”. En este marco, explicó que “el Código del Trabajo, en el artículo 31, considera que las máximas horas que tú puedes trabajar son 52, con horas ordinarias y extraordinarias, eso ya está escrito. La propuesta, o mi interpretación de la propuesta de la mesa, o al menos lo que nosotros vamos a hacer no es aumentar a 52 horas la jornada, por ningún motivo”.
Siguiendo en esa línea, precisó: “Las 40 horas son las 40 horas. Lo único que cambia es el período sobre el cual se calcula el promedio“.
A lo que agregó: “En régimen, la ley dice que tú tienes que trabajar 40 horas en promedio y este promedio se calcula en cuatro semanas (…) Bueno, eso en muchos países es un ciclo bastante más amplio, 15 semanas, 30 semanas, hasta 52 semanas”.
Ministro Rau defiende flexibilizar cálculo de las 40 horas laborales
De esta forma, Rau detalló que lo que el Gobierno está planteando “es una ampliación de este ciclo de cálculo, pero manteniendo la jornada. Es decir, ahora estamos en 42 horas, ese promedio tiene que ser 42 horas”.
Respecto a las semanas en las que se calcularán esas horas, el titular del Trabajo afirmó que se basan en el promedio de la OCDE, que se encuentra “entre 15 y 16 semanas, en régimen general. Y en ciertos sectores como el turismo gastronómico, ampliarlo más, incluso 52 semanas”.
Al finalizar, se le consultó si esta medida daría paso a una precarización del empleo, a lo que el secretario de Estado respondió: “la jornada no se toca, se amplía el ciclo de cálculo. Obviamente uno puede decir pucha, no es bueno trabajar varias semanas tantas horas, por supuesto (…), pero de ninguna manera”.
“Nada más precario que no tener empleo. Todos los cambios que podamos hacer para que las empresas se puedan adaptar mejor en esta crisis laboral autoinfligida, tenemos que permitirlos”, sentenció.