Casi desde el inicio del Gobierno, el proyecto de Reconstrucción Nacional acaparó la agenda legislativa. Lo extenso del proyecto, sus distintas capas y el peso específico de la reforma tributaria que contenía no dejaron espacio para otras materias. Las comisiones del Congreso se abocaron por completo a la megarreforma con jornadas maratónicas, mientras la tríada de ministros —Jorge Quiroz (Hacienda), Claudio Alvarado (Interior y Segegob) y José García Ruminot (Segpres)— se desplegó junto a sus equipos para asegurar su aprobación.
Con la votación del informe de la comisión mixta sobre la compensación de la exención de contribuciones prevista para este martes 4 de agosto, se cierra el ciclo regular de tramitación, quedando pendiente el ingreso de tres vetos presidenciales.
El riesgo de perder la agenda
Sin embargo, y a pesar del exito del proyecto al aprobarse su corazón, en La Moneda se instala la preocupación de que el espacio dejado por la megarreforma sea ocupado por iniciativas impulsadas desde el propio oficialismo, como el indulto a uniformados, el proyecto “Escucha sus altidos” o la privatización parcial de Codelco.
El propio presidente José Antonio Kast dejó entrever la inquietud del Ejecutivo. En una actividad por los 107 años de la Cámara de Comercio de Santiago, cuestionó si los temas que van copando la agenda en medios y algunos sectores políticos son realmente los que “debieran estar primando”. Entre líneas, el mandatario se refería a iniciativas o debates impulsados por el Partido Republicano, tienda que fundó en 2019.
El comentario fue leído en el oficialismo como un llamado de atención. La jefa de bancada de la UDI, Flor Weisse, coincidió en que la urgencia debe estar en el empleo, mientras la diputada Claudia Mora (RN) matizó que los partidos también pueden hacer “una declaración de intereses legítima” respecto de lo que esperan del Gobierno del que forman parte.
Semanas antes, el propio presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, había pedido al Ejecutivo “reconsiderar” su fórmula de abocarse en exclusiva al “gobierno de emergencia”.
En ese contexto conviven al menos tres iniciativas que compiten con el foco declarado por Kast.
La primera es el proyecto de indulto general a uniformados condenados por hechos ocurridos durante el estallido social, impulsado por la senadora del PNL Vanessa Kaiser y respaldado por la bancada republicana.
La segunda —y la más controversial— es el proyecto “Escucha su corazón”, de autoría libertaria y republicana, que exige a la mujer que aborte bajo alguna de las tres causales escuchar previamente los latidos del feto.
La polémica entre oficialismo y Ejecutivo se reactivó este mismo lunes, cuando la ministra de Salud, May Chomalí, tomó distancia de la iniciativa en entrevista con Tele13 Radio, argumentando que no existe evidencia de que la medida cambie la decisión de la mujer.
En un tercer carril corre la propuesta de privatizar, al menos parcialmente, Codelco. La instaló el presidente del Partido Republicano, senador Arturo Squella, como paso siguiente tras la aprobación de la megarreforma, argumentando que la incorporación de capital privado permitiría “que le entre oxígeno” a una empresa que arrastra una deuda cercana a los US$26.000 millones.
La idea fue respaldada luego por el presidente del PNL, Johannes Kaiser, quien sumó la propuesta de un “capitalismo popular” con pagos directos a la ciudadanía. El planteamiento generó rechazo transversal en Chile Vamos y fue descartado de plano por el Gobierno —el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, y el ministro García Ruminot— aunque el Ejecutivo sí abrió la puerta a vender activos considerados “prescindibles”.
Qué planea el Ejecutivo tras a megarreforma
Frente a ese riesgo, en La Moneda insisten en que la agenda propia no se detiene.
El Gobierno anunció que impulsará una batería de iniciativas pro empleo una vez despachada la megarreforma, coordinadas desde una Mesa Proempleo liderada por el subsecretario de Desarrollo Regional, Sebastián Figueroa, junto al ministro del Trabajo, Tomás Rau.
Entre los proyectos que ya están en el Congreso figuran los incentivos a la exportación de servicios, la Sala Cuna Universal y la modificación del reglamento de las 40 horas con el fin de flexibilizar la jornada laboral.
En paralelo, el Ejecutivo afina una reforma constitucional en materia de seguridad pública, trabajada por el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, junto al ministro de Justicia, Fernando Rabat.
El propio Kast coincidió con los presidentes de los partidos oficialistas en que, junto con la reconstrucción y el empleo, la seguridad será uno de los ejes centrales de la agenda para lo que resta del mandato.
Consultado por EL DÍNAMO sobre el futuro de la agenda tras la megarreforma, el senador y subjefe de la bancada RN, Andrés Longton, sostiene que La Moneda debe procurar cumplir “las promesas del presidente Kast plasmadas en su programa de gobierno, que está principalmente encabezado por la seguridad, el desempleo y el crecimiento económico”.
Eso sí, el senador advierte que “sin ninguna duda que la inseguridad, la protección de nuestras fronteras y la migración irregular son parte de la agenda que tiene que pasar al primer lugar”. Para Longton, proyectos como el de infraestructura crítica y el mejoramiento de las condiciones laborales de las policías son iniciativas urgentes.
En ese sentido, el parlamentario hace un llamado al resto del oficialismo: “Desviarse de esta agenda le hace un favor a la oposición, porque le da herramientas y municiones para atacarnos y desviar la atención respecto de la agenda prioritaria. Por lo tanto, lo valórico y todo otro tema que sea relevante para algunos partidos oficialistas —o uno en particular, el Partido Republicano— tiene que postergarse para darle gobernabilidad al país y para que el gobierno de nuestro presidente sea exitoso”.
La diputada Constanza Hube (UDI) coincide en que “el foco debe estar puesto en las prioridades que hoy preocupan a los chilenos: seguridad, empleo y crecimiento”, enfatizando que “Chile está enfrentando una emergencia laboral, un desempleo de 9,4%, con una desocupación femenina superior al 10%”.
Sobre la disputa por definir la agenda, Hube afirmó que “el Gobierno tiene la responsabilidad de mantener el foco en los compromisos que asumió con los chilenos” y advirtió contra “discusiones accesorias” que terminen desviando sus esfuerzos.
En la misma línea se manifestó el diputado Ricardo Neumann (UDI), quien puso como prioridades la seguridad —con foco en las Reglas de Uso de la Fuerza y el respaldo a Carabineros—, la salud, con la urgencia oncológica, y la reforma al Sistema de Admisión Escolar.
Sobre las tensiones dentro del oficialismo, Neumann llama a “dejar atrás las divisiones mezquinas entre ‘valientes’ y ‘cobardes'” y a impulsar una reforma al sistema político que reduzca la fragmentación del Congreso.