Tras varios meses de bajo perfil, el exministro del Interior Álvaro Elizalde volvió a la primera línea de la contingencia con dos entrevistas —una en La Tercera y otra en Tolerancia Cero— donde cuestionó con dureza al Gobierno de José Antonio Kast.
El regreso de Elizalde, sin embargo, no comenzó con las entrevistas. Según fuentes del partido consultadas por este medio, el exministro retomó el contacto con la contingencia apenas aterrizó en Chile tras unas extensas vacaciones en Europa junto a su familia, cuando participó en una reunión de la comunal socialista de Quilicura.
Antes inclusive, agregan las mismas fuentes, el exministro siguió de cerca la tramitación de la megarreforma y mantuvo contacto con parlamentarios del PS a quienes aconsejó rechazar íntegramente el proyecto del Gobierno.
En su reaparición, Elizalde justificó el portazo de la centroizquierda a la megarreforma y responsabilizó al Ejecutivo de haberse “atrincherado” en sus posiciones durante la negociación.
“Quieren privatizar Codelco, ¿vamos a concurrir a un acuerdo para mejorar la forma en que se privatiza Codelco? La respuesta es clara: no”, disparó.
El lunes, en Tolerancia Cero, profundizó el tono crítico. Afirmó que Kast “nunca ha suscrito un acuerdo con alguien que piense distinto en su vida” y calificó la megarreforma como “profundamente regresiva”.
Cuestionó además la cercanía del Presidente con Donald Trump: “Para qué decir cómo corrió a abrazarse a Donald Trump y ¿cómo le pagó Trump? Subiendo los aranceles”, señaló, en referencia al alza arancelaria de Estados Unidos a productos chilenos.
La reaparición no pasó inadvertida en el Partido Socialista, donde, según supo EL DÍNAMO, ya generó gestiones para sondear si el exministro competirá por la presidencia de la colectividad en 2027.
Ese mismo domingo, tras la publicación de la primera entrevista, el exsecretario general del partido Andrés Santander se contactó telefónicamente con Elizalde para consultarle si será candidato a la presidencia del PS, según supo este medio.
La consulta no fue casual. La elección interna del partido está fijada para inicios de 2027 y, hasta antes de la reaparición de Elizalde, la fórmula que se manejaba en la interna consideraba a Santander (Grandes Alamedas) en la presidencia y a Eduardo Bermúdez (Tercerismo) en la secretaría general.
La reactivación del exministro desdibujó ese esquema. Una porción relevante de la militancia y de la plana dirigencial impulsa ahora que sea Elizalde quien asuma la conducción del partido.
A las expresiones de Grandes Alamedas y el Tercerismo se suman las de la Nueva Izquierda, tendencia hoy liderada por la alcaldesa Karina Delfino, que también ve en Elizalde una carta para encabezar una eventual lista de unidad en 2027.
El problema es que la actual presidenta del PS, Paulina Vodanovic —también tercerista y quien no puede ir a la reelección por haber alcanzado el límite de reelecciones— respalda a Bermúdez para la testera.
En una comisión política de esa corriente realizada el 27 de julio, Vodanovic emplazó a los integrantes del sector a respaldar la candidatura de Bermúdez. El conflicto es que Elizalde también milita en el Tercerismo y si opta por la presidencia, Bermúdez quedaría descartado de la mesa directiva.
Detrás de ese cruce hay una rivalidad que se arrastra desde hace años entre Vodanovic y Elizalde, quienes pese a compartir corriente no han logrado una relación de confianza. Algunos en el partido apuntan a una disputa de poder entre ambos que se remonta al gobierno de Boric.
A esa tensión se suma una diferencia de posicionamiento frente al Ejecutivo. Elizalde marcó una línea mucho más dura contra el Gobierno de Kast que la que ha intentado sostener Vodanovic, quien ha buscado un ánimo de cierta cooperación con La Moneda.
Esa postura, sin embargo, no ha encontrado respaldo en otras facciones del partido, como Grandes Alamedas, sector en el que militan Daniella Cicardini y Daniel Manouchehri, con quienes la senadora ha protagonizado conflictos públicos.
En todo caso, al ser consultado directamente sobre si está disponible para volver a presidir el PS, Elizalde fue cauto. “Lo que he señalado es que no está en mis planes. La elección del partido eventualmente debe ser el próximo año, si es que no hay prórroga de mandato. Y por tanto, creo que no hay que adelantar la carrera interna”, dijo.
La respuesta, no obstante, no ha bastado para frenar las gestiones internas que buscan sondear una candidatura suya.
En la discusión también pesa el cálculo electoral de más largo plazo. Dentro del PS, Elizalde se proyecta como la carta más segura para la elección senatorial de Santiago de 2029 y como la figura con mayor capacidad para articular una lista competitiva de cara a la elección de alcaldes y gobernadores de 2028.