Las diputadas Sara Concha y Francesca Muñoz (Partido Cristiano) presentaron dos proyectos de resolución dirigidos al presidente de la República para solicitar la instauración del Día Nacional de la Oración y del Día Nacional de la Biblia en nuestro país.
La primera de estas iniciativas propone establecer el primer domingo de marzo de cada año como el Día Nacional de la Oración, mientras que la otra busca declarar el último domingo de septiembre como el Día Nacional de la Biblia.
“Hemos presentado al Ejecutivo dos proyectos de resolución de forma transversal, donde solicitamos al presidente de la República que establezca como Día Nacional de la Oración el primer domingo de marzo de cada año y, al mismo tiempo, que se establezca como Día Nacional de la Biblia el último domingo de septiembre de cada año, enmarcado además en el Mes de la Biblia que celebramos todos los años a nivel mundial”, señaló la diputada Sara Concha.
Por su parte la diputada Francesca Muñoz dijo que “nuestra Constitución Política reconoce que el Estado debe contribuir a crear las condiciones sociales que permitan la mayor realización espiritual de las personas. La oración y la Biblia forman parte esencial de la fe cristiana, y de ellas emanan principios como la dignidad de la persona humana, la solidaridad, el respeto y la protección de la familia”.
Asimismo el diputado Eduardo Durán (RN) agregó “creemos que esta iniciativa sería un hito importante, porque significaría que Chile, como República, reconoce estas expresiones de fe y el aporte espiritual, social y cultural que el cristianismo ha realizado a nuestro país a lo largo de su historia”.
Desde el Partido Republicano, el diputado Benjamín Lorca añadió “la oración es algo que nos une más allá de los credos y de las distintas confesiones religiosas. Por eso estamos impulsando esta iniciativa, porque creemos que necesitamos encontrarnos en medio de nuestras legítimas diferencias, incluso ideológicas, necesitamos encontrarnos, orar y pedir sabiduría a Dios para conducirnos de forma recta y con justicia en el ámbito público”.
Finalmente, los parlamentarias expresaron su esperanza de que el Ejecutivo pueda acoger ambas solicitudes, destacando que representan un reconocimiento al aporte espiritual, valórico y comunitario que miles de personas realizan diariamente en beneficio del país.