Los académicos Arturo Fontaine, de la Universidad de Chile, y Javier Couso, de la Universidad Diego Portales, manifestaron reparos a la reforma constitucional en materia de seguridad impulsada por el Gobierno de José Antonio Kast.
Ambos solicitaron que el Ejecutivo retire la iniciativa, debido a los efectos que, a su juicio, podría generar sobre las garantías constitucionales.
Fontaine calificó la propuesta como un punto de inflexión y sostuvo que “es un parteaguas, o sea, un momento de inflexión. Si el Gobierno insiste en esto, se pone a caminar por la vía que conduce al autoritarismo legal”. Aunque aclaró que el Mandatario no ha mostrado señales de querer restringir la libertad de prensa, afirmó que “el proyecto tiene un carácter muy peligroso para toda la población. Todos los que queden afectados por estos estados de emergencia van a ver lo que es”.
Fontaine advierte por reforma de Kast
Uno de los aspectos que genera mayor preocupación entre los académicos es el nuevo estado de excepción contemplado en la reforma.
Fontaine advirtió que bajo este mecanismo podrían producirse detenciones de personas en sectores sometidos a la medida y afirmó que “se puede establecer aquí un presidente que de verdad tenga apetito autoritario, digamos, se puede construir una dictadura constitucional”.
Couso, en tanto, sostuvo que la propuesta “es un estado de excepción más grave que el estado de sitio, que trae malos recuerdos a la ciudadanía porque todos sabemos para qué se usó”.
Los expertos también cuestionaron la posibilidad de restringir determinados beneficios a personas condenadas por delitos graves. Couso advirtió que impedir el acceso a beneficios educacionales después de cumplir una condena podría dificultar la reinserción y aumentar la posibilidad de reincidencia. En paralelo, criticó el proceso de presentación de la iniciativa y sostuvo que “un Gobierno serio no saca de la manga una reforma constitucional de esta envergadura, de la noche a la mañana”.
Debido a lo anterior, ambos académicos plantearon que el Ejecutivo debería desistir de continuar con la propuesta en su actual forma.
Fontaine señaló que “lo mejor es retirar el proyecto u olvidarlo, no insistir en modificaciones en él”, mientras que Couso llamó a revisar sus alcances antes de avanzar en el Congreso, especialmente por las atribuciones que podría entregar al Ejecutivo durante eventuales estados de excepción.