Durante más de cinco décadas, el Hospital del Trabajador Achs Salud ha sido un referente en especialidades como traumatología, rehabilitación y atención de quemaduras. Un espacio reconocido por resolver casos exigentes, recuperar funcionalidad y responder con capacidad técnica donde el sistema necesita especialización.
Ese lugar sigue siendo central en la operación del recinto, pero hoy convive con otro rol que ha ganado peso con resultados concretos. Junto con su trabajo asistencial, el hospital ha fortalecido un ecosistema donde la atención clínica, la docencia y la investigación conviven de manera cada vez más profunda.
Para Soledad Silva, gerenta del Hospital del Trabajador Achs Salud, “un hospital de alta complejidad como el nuestro no solo tiene que resolver bien. También tiene que generar conocimiento a partir de lo que observa, medir sus resultados y transformar esa experiencia en mejores decisiones clínicas basadas en conocimiento”.
Durante los últimos años, la institución ha fortalecido su trabajo en investigación y formación a través de alianzas académicas de alto nivel. Desde 2023, ocho profesionales al año se forman en investigación clínica a través del programa “Principles and Practice of Clinical Research” de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en donde además a partir de ese mismo año se inició un trabajo conjunto con la Universidad Andrés Bello para impulsar proyectos de investigación en traumatología, área en la que el hospital históricamente ha formado a gran parte de los especialistas que hoy ejercen en Chile.
Ese compromiso con la formación trasciende los equipos internos. Solo durante el año pasado, más de 600 estudiantes de pregrado y postgrado participaron en distintas instancias de formación clínica, consolidando al hospital como un espacio de referencia para la academia.
En esta misma línea el reconocimiento a más de 25 de sus médicos e investigadores por sus publicaciones, colaboraciones internacionales y proyección académica, realizado recientemente en el propio hospital, es una señal visible de ese avance. Refleja una forma de entender la salud donde atender bien también implica estudiar, sistematizar y convertir experiencia clínica en conocimiento.
“La investigación clínica tiene valor cuando logra impactar la práctica real. Cuando un equipo estudia lo que ve en sus pacientes, genera conocimiento desde la experiencia y ese aprendizaje vuelve convertido en mejores protocolos, tratamientos y estándares de atención, se produce un círculo virtuoso que mejora la calidad del cuidado”, plantea Silva.
Ese cruce entre atención, docencia e investigación también se expresa en una agenda académica que ha ido ganando peso en el día a día. Jornadas clínicas, encuentros de actualización, cursos y espacios de discusión científica se han transformado en una pieza cada vez más activa de su modelo de formación y generación de conocimiento.
Traumatología, rehabilitación, salud mental, innovación clínica, quemaduras y actualización quirúrgica son parte de los temas que se han abordado en estos encuentros, que reúne a profesionales de Chile y del extranjero en espacios orientados a discutir casos complejos, compartir aprendizajes desde la práctica y poner en circulación experiencias clínicas que enriquecen el trabajo local.
“Las jornadas clínicas y académicas cumplen un rol muy relevante porque permiten que el conocimiento circule, se contraste y se actualice de manera permanente. Ahí está una parte importante de su valor. Son espacios que conectan experiencia clínica con discusión académica, abren conversación entre equipos y fortalecen algo que en salud es clave, el criterio médico”, señala Silva.
Esa misma lógica también se expresa en investigación que hoy no solo fortalece el trabajo interno del hospital, sino que además logra proyectarse fuera de Chile a través de publicaciones, colaboración con equipos internacionales y participación en espacios académicos donde el conocimiento que se genera desde el Hospital del Trabajador Achs Salud empieza a circular también a escala global.
Asimismo, agrega que “formar especialistas y producir conocimiento no son tarea separadas de la atención. Son parte de una misma lógica de mejora continua. Esa integración es la que permite elevar el estándar clínico, fortalecer equipos y aportar conocimiento útil al sistema de salud desde Chile”.
En salud, investigar es una forma concreta de mejorar cómo se cuida. Cuando ese proceso ocurre dentro de un hospital que además concentra experiencia clínica, volumen de casos y una casuística especialmente valiosa para producir conocimiento aplicado, el impacto trasciende sus propios muros.