Recuperar la piel, la movilidad y la posibilidad de volver a trabajar es uno de los desafíos diarios de la Unidad de Pacientes Quemados del Hospital del Trabajador Achs Salud. En sus 45 años de historia, la unidad ha incorporado innovaciones pioneras en el mundo, como las pieles sintéticas y la microcirugía, que han permitido avances inéditos en la recuperación de sus pacientes.
Esta área está compuesta por 11 cirujanos plásticos, que mantienen de forma permanente entre 30 y 40 pacientes hospitalizados y realizan un promedio de tres a cuatro cirugías diarias. Su objetivo apunta al reintegro laboral y social de cada paciente, acompañándolo hasta alcanzar la mayor recuperación posible.
El servicio es líder global en microcirugía para lograr coberturas cutáneas en caso de heridas complejas y pérdidas de tejidos. Se trata de la técnica que permite unir vasos sanguíneos diminutos con microscopio para trasladar tejido de una zona del cuerpo a otra, lo que beneficia a pacientes con quemaduras y, especialmente, a quienes sufren traumas por desforramiento, es decir, la pérdida de piel que suelen venir producto de atropellos. Además, desde el año 2000, la unidad de quemados es pionera a nivel mundial en el uso de pieles artificiales o sintéticas, que funcionan como regeneradores dérmicos. Estas pieles ayudan a reponer la piel en las zonas quemadas y han mejorado la calidad de las cicatrices de los pacientes. Se trata de un proyecto que se desarrolló en paralelo en Estados Unidos, Francia, España y Chile, entre otros países.
Hoy, el 90% de sus pacientes llega por accidentes laborales. Por un lado, con quemaduras que suelen ocurrir en el mismo lugar de trabajo, por fuego, vapor, líquidos calientes, electricidad, sustancias químicas o inhalación de humos, entre otras causas. Por otro, por desforramientos, los que son más frecuentes en accidentes de trayecto y son los casos que más requieren intervenciones reconstructivas con microcirugía. Este centro también forma parte de la red nacional de quemados y recibe derivaciones del Ministerio de Salud cuando el sistema público está sobrepasado.
“Durante 45 años esta unidad ha acompañado a miles de trabajadores en uno de los momentos más difíciles de sus vidas. Ellos son el motor de Chile y nuestro compromiso es que vuelvan a su trabajo y a sus familias con la mejor recuperación posible”, señala el Dr. Ricardo Roa Gutiérrez, Presidente de la
Sociedad Chilena de Cirugía Plástica y cirujano plástico de la Unidad de Pacientes Quemados del Hospital, quien lleva 35 años en el servicio.
Innovación que cambia la recuperación
Hay dos grandes hitos que marcan la historia de la Unidad. El primero es el uso de regeneradores dérmicos o pieles sintéticas, que mejoró la calidad de las cicatrices. El segundo es la incorporación de la microcirugía, que permite reemplazar piel dañada por piel sana con menor daño en la zona donante.
A estos avances se suma la evolución de los apósitos y las técnicas de curación, un área conocida hoy como tratamiento avanzado de heridas, en la que la enfermería especializada cumple un rol cada vez más relevante. El servicio fue, además, pionero en Chile en cirugía linfática para el tratamiento del linfedema: una acumulación de líquido en los tejidos que produce hinchazón persistente, principalmente en brazos o piernas, debido a una alteración del drenaje linfático. Esta puede ser consecuencia de traumatismos o de tratamientos contra el cáncer que requieren extirpar ganglios linfáticos. La cirugía linfática busca mejorar ese drenaje, disminuir la hinchazón y favorecer la calidad de vida de los pacientes.
Referente en formación e investigación
La unidad tiene convenios docentes con las cuatro universidades que imparten la especialidad de cirugía plástica en Chile, la Pontificia Universidad Católica, la Universidad de Chile, la Universidad de Los Andes y, recientemente, la Universidad Finis Terrae, quienes aún no han enviado estudiantes al equipo del hospital. Su programa es la rotación mejor evaluada por los médicos en formación de la Pontificia Universidad Católica y la Universidad de Chile, y recibe a especialistas de Latinoamérica y Europa, con 18 médicos extranjeros en los
últimos tres años, provenientes de países como España, Italia y Reino Unido.
Este liderazgo también se refleja en la comunidad científica. Tres profesionales del Hospital del Trabajador Achs Salud han presidido la Sociedad Chilena de Quemaduras y dos, la Federación Ibero Latinoamericana de Quemaduras.