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Desde tirar billetes hasta rifar autos: el boom de los sorteos online en medio de la polémica por caos en un mall

El negocio de los sorteos en línea no está regulado como tal. Por eso, quienes participan en este mercado buscan fórmulas para dotarlo de mayor credibilidad.

El cantante Juan Luis Guerra quería que lloviera café en el campo, una forma de pedirle al cielo los recursos necesarios para mejorar la situación económica. En Chile, varios años después, los billetes parecen llover desde los malls. Literalmente. El episodio del fin de semana en Mall Plaza Vespucio dejó en evidencia la excitación que genera una “lluvia de dinero”.

Detrás de los codiciados billetes -cerca de $700 mil que terminaron con personas lesionadas y la promesa de querellas por parte del recinto y autoridades- está la empresa Premia2, creada por dos influenciadores que han sabido aprovechar la viralidad en un rubro que aún carece de regulación clara: los sorteos online.

La estructura del negocio es simple y replicable. Se crea una compañía -muchas veces bajo el régimen de “empresa en un día”- y se le asigna una glosa vinculada a servicios digitales.

Premia2

En este caso, los dueños del sitio, Sebastián Betancourt y Diego Álvarez, constituyeron la sociedad Inversión S&D SpA el 17 de junio de 2025, con un capital de $1 millón y domicilio en Monte Patria. Inicialmente fue registrada bajo el rubro de “actividades de consultoría de informática y gestión de instalaciones informáticas”, pero en octubre del mismo año modificaron su giro a “venta al por menor por correo, internet y vía telefónica”.

Este tipo de estructura permite a Premia2 -y a otros actores similares- operar bajo un modelo relativamente sencillo: comercializan productos virtuales que otorgan la posibilidad de participar en un sorteo. Por ejemplo, actualmente sortean un jeep, y los usuarios compran sets de imágenes digitales que les dan derecho a entrar en la tómbola. No se trata de una apuesta directa, sino de la adquisición de un “producto” que incluye la opción de participar.

La empresa se presenta como legal y registrada-lo que es efectivo, dado que cuenta con RUT y está inscrita en el Servicio de Impuestos Internos-, algo que en la práctica cualquier persona podría hacer. “Plataforma chilena de sorteos legales, seguros y transparentes. Premios reales con procesos claros y auditables. Premia2, empresa chilena registrada”, señala su descripción.

Y es que, en rigor, el negocio de los sorteos en línea no está regulado como tal. Por eso, quienes participan en este mercado buscan fórmulas para dotarlo de mayor credibilidad. Premia2, que ha ganado popularidad de la mano de sus creadores, asegura establecer las reglas de sus sorteos ante notario y contar con un escribano público durante las premiaciones.

En paralelo, despliega llamativas estrategias de marketing, como la acción en Plaza Vespucio. También ha escondido “huevitos” con fajos de dinero, realiza retos en espacios públicos y sortea autos, teléfonos y viajes. Así, ha logrado congregar una comunidad de más de 170 mil seguidores.

“Somos la primera plataforma donde cada like, comentario o interacción cuenta… ¡y se premia! Autos cero kilómetro, iPhone y accesorios, Mac y PC gamers, dinero en vivo durante nuestros lives. Sí, hasta casas”, señalaban en sus redes sociales al iniciar el negocio en julio de 2025. Hoy, su cuenta de Instagram supera los 170 mil seguidores.

El auge de los sorteos

Premia2 no es la única plataforma dedicada a este tipo de iniciativas. Basta una búsqueda en internet para encontrar múltiples rifas que prometen desde propiedades hasta vehículos. Este fenómeno comenzó a expandirse durante la pandemia y, con el tiempo, ha sido masificado por influenciadores.

Uno de los casos más conocidos es el de Naya Fácil. La influencer -con 2,4 millones de seguidores en Instagram y otros 850 mil en TikTok- ha rifado su casa, un departamento y vehículos. En la web también abundan sorteos de parcelas, hoteles y otros inmuebles. Incluso el actor Julio Milostich rifó su casa en Ñuñoa en 2022.

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