Aunque se trata del cuerpo celeste más cercano a la Tierra y del que se conocen muchos datos, lo cierto es que son varios los misterios que se mantienen en torno a la Luna y que se esperan resolver con las misiones Artemis.
Luego de más de 50 años desde el último alunizaje, la primera misión de este nuevo ciclo de exploración al satélite natural se apresta a regresar al planeta con nueva información que puede ayudar a contestar algunas de las preguntas a las que los científicos aún no tienen respuesta.
Si bien se realizará otra misión antes, la de Artemis IV, prevista para 2028, tiene contemplado el primer alunizaje desde 1972, que estuvo a cargo del Apolo 17. Pese a que es poco probable que se diluciden las incógnitas en estos años, la comunidad científica sí espera que se avance de manera significativa en ese camino.
Artemis podría aclarar origen de la Luna
La hipótesis más difundida sobre el origen de la Luna apunta a que es el resultado del choque de un planeta del tamaño de Marte durante el periodo de formación de la Tierra, tras lo cual parte del material expulsado se agrupó y solidificó.
No obstante, los expertos apuntan que dicha teoría se basa en un conjunto muy limitado de muestras traídas hace cinco décadas, además de simulaciones muy complejas.
Por ello, el acceder a nuevas muestras que puedan ser analizadas con las técnicas más modernas podría entregar una mayor evidencia para confirmar o refutar la hipótesis.
Cuánta agua hay
La última vez que el hombre pisó el satélite la creencia era que no había agua allí, pero en la actualidad se sabe que hay hielo en cráteres permanentemente sombreados del polo sur, además del agua atrapada en forma cristalina en minerales de la superficie.
Con estas nuevas misiones Artemis se busca resolver cuánta agua hay en la Luna y si se podría utilizar para establecer futuras bases allí.
“En el mejor escenario, el recurso es abundante y procesable para obtener oxígeno o fabricar combustible. En el peor, está tan disperso que extraerlo sería inviable“, apuntó el medio Wired.
Por qué su lado oscuro es tan diferente
La asimetría es uno de los grandes enigmas de la Luna, ya que mientras la cara visible es lisa y llena de mares basálticos, la oculta es muy áspera y accidentada.
Hasta el momento, ninguno de los modelos ha logrado explicar de manera satisfactoria esa diferencia, por lo que el contar con nuevo material de su lado oscuro podría entregar claves fundamentales para hacerlo.
La estructura interna
Otro tema que se intentará resolver con las misiones Artemis se vincula con la estructura interna del satélite, ya que, si bien los actuales modelos entregan un boceto del interior, “están lejos de un mapa detallado”, indicó el citado medio.
Por ello, una base lunar permanente permitiría realizar las mediciones requeridas en zonas nunca estudiadas para ampliar la cobertura y así definir el tamaño del núcleo, la estructura del manto y la distribución del calor residual.
Campo magnético lunar
Además, las misiones Artemis permitirían el enigma que abrieron las muestras que trajo la misión Apolo, muchas de las cuales están magnetizadas, como si el satélite hubiera tenido un potente dínamo interno.
Lo anterior, pese a que los estudios indican que es un cuerpo demasiado pequeño y frío para haber sostenido un campo global fuerte durante mucho tiempo.