Ciao Amore es el nombre de la gelatería santiaguina que fue premiada recientemente por las cámaras del comercio italianas con el sello internacional “Ospitalità Italiana”.
El sello reconoce a los negocios que resaltan la gastronomía y el espíritu de su país fuera de sus fronteras. Para llegar a obtener esta certificación, deben cumplir una serie de criterios, entre los que se encuentra la calidad de las materias primas, el uso de las recetas artesanales y la coherencia cultural del negocio.
“Va más allá de un galardón. Es una declaración de identidad italiana, distingue a aquellos restaurantes, pizzerías, gelaterías en el extranjero que garantizan el respeto, los estándares de calidad y hospitalidad de la auténtica cultura gastronómica italiana”, explica Paola Della Schiava, directora de la Cámara de Comercio de Italia en Chile (CAMIT), sobre el reconocimiento que solo ha sido otorgado a tres locales en el país.

El origen de Ciao Amore
La conexión del recinto gastronómico con Italia no es casual. Una se sus socias, Valentina Valdés, tiene ascendencia italiana por el lado materno y desde allí surgió el interés por establecer un negocio que rescate ese origen. Su creación tuvo lugar en una fecha tan romántica como su nombre: el 14 de febrero de 2023. Junto a Fernando Echeverría, chef y socio de Ciao Amore, viajaron a conocer gelaterías italianas. Esa información fue complementada con recetas caseras e incluso con estudios de especialización del chef en Argentina e Italia.
“Viajamos a Italia donde recorrimos muchas gelaterías. Allí sacamos ideas que nos fueron sirviendo y que hoy día nos llevan a recibir este reconocimiento como auténtica gelatería taliana. Fue muy importante la especialización para saber cómo traer toda la materia prima desde Italia, que sea todo natural, que sea auténtico gelato italiano, sin colorantes, sin aditivos, saborizantes, que sea de una textura realmente como es el gelato en Italia”, detalla Fernando Echeverría sobre el recinto actualmente ubicado en el MUT y en Huechuraba.
Valentina Valdés, por su parte, complementa: “Nos dimos cuenta de que juntos podíamos potenciar la cultura italiana a través de los gelatos italianos en Chile. Mezclamos la historia de las recetas que tenía de mi nonna que era muy buena haciendo postres y los fuimos traduciendo al sabor del gelato italiano”.
