Secciones
Sociedad

Mes del Corazón: cinco factores que aumentan el riesgo de sufrir un infarto

Especialistas llaman a no subestimar factores como la hipertensión, el tabaquismo, el sedentarismo y el estrés, que pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

En Chile, las enfermedades del sistema circulatorio fueron responsables de 31.149 fallecimientos durante 2023, cifra equivalente al 25,5% de las muertes registradas ese año y que las posicionó como la principal causa de defunción.

En el marco del Mes del Corazón, especialistas de la Sociedad Chilena de Medicina Familiar (SOCHIMEF) llaman a prestar atención a factores de riesgo que muchas personas tienden a considerar normales o poco relevantes.

Mes del Corazón: cinco factores que aumentan el riesgo de sufrir un infarto

Uno de los principales problemas es la hipertensión arterial. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante 2024 unas 4,2 millones de personas entre 30 y 79 años vivían con esta condición en Chile, mientras cerca de 2,6 millones no la mantenían controlada.

“Estos factores de riesgo han mostrado una relación importante con las enfermedades cardiovasculares y hoy están muy presentes en nuestra sociedad. Las personas los normalizan e incluso pueden ver la hipertensión y la diabetes como enfermedades poco relevantes”, advierte la doctora Gina Brun Mautino, médica de familia e integrante de SOCHIMEF.

Los especialistas identifican cinco grandes factores que pueden acumularse y elevar el riesgo cardiovascular: hipertensión, diabetes y colesterol o triglicéridos elevados sin tratamiento adecuado; tabaquismo; sedentarismo junto con sobrepeso u obesidad; una alimentación con exceso de sal y productos altamente procesados; y estrés prolongado asociado a un descanso deficiente.

“Mientras más factores tenga una persona, mayor será su riesgo cardiovascular. Los hábitos están muy influidos por el entorno cercano, lo que abre una oportunidad para que las familias cambien conductas poco saludables por otras más sanas”, señala Brun.

Otro aspecto que preocupa es que varios de estos problemas pueden desarrollarse sin síntomas evidentes. La especialista explica que “La hipertensión arterial se instala lentamente y puede no presentar síntomas. Con el transcurso del tiempo, una persona puede debutar con un ataque cerebrovascular, un infarto agudo al miocardio o insuficiencia cardiaca”. Por ello, se recomienda realizar controles preventivos, incluyendo el EMPA, que permite revisar presión arterial, glicemia, peso, talla y circunferencia de cintura, además de detectar tabaquismo y, desde los 40 años, medir colesterol total.

Debido a lo anterior, los médicos recalcan que determinados síntomas requieren atención inmediata. Dolor o presión en el pecho, especialmente si se irradia hacia brazos, cuello o mandíbula, así como dificultad repentina para hablar, pérdida de fuerza en una extremidad o caída de un lado del rostro, pueden ser señales de una emergencia cardiovascular o neurológica.

“Son síntomas que no se pueden ignorar. Ante su aparición, hay que acudir a urgencias sin esperar que pasen solos”, enfatiza la especialista de SOCHIMEF.

Notas relacionadas