El estudio denominado Life at Home Chile 2026, realizado por IKEA, dio cuenta de los hábitos que se tiene en el hogar, los cuales deben convivir con las actividades que desarrollan. Más aún tomando en cuenta que el teletrabajo es una medida que han adoptado varias empresas, por lo que muchos trabajadores pasan mucho más tiempo en sus casas, cambiando sus rutinas.
Es así como uno de los hallazgos más relevantes fue que el 77% de los encuestados reconoció tener espacios donde acumula objetos que no sabe dónde guardar, mientras que el 31% considera insuficiente la capacidad de almacenamiento de su vivienda.
A esto se suma que un 39% identifica la falta de tiempo como una de las principales razones para no lograr ordenar todo y un 38% admite guardar objetos que utiliza con frecuencia, lo que refleja que el desorden no necesariamente responde a una falta de interés por mantener la casa organizada.
Respecto a los espacios que se tienen en el hogar para guardar cosas, el estudio dio cuenta que la bodega encabeza la lista con un 28%. Pero el desorden se extiende a lugares de uso cotidiano, como el dormitorio principal (14%), el dormitorio secundario (13%), el clóset (11%) y el lavadero (9%).
Otra de las transformaciones que identificaron es la creciente multifuncionalidad de las viviendas. El 61% de los encuestados afirmó que su hogar cumple múltiples funciones al mismo tiempo, mientras que el 53% trabaja o estudia desde casa varios días a la semana o casi todos los días.
Esta convivencia de actividades también genera dificultades. Un 49% señaló que varias de ellas compiten por el mismo espacio y un 43% reconoció que le cuesta separarlas, lo que evidencia los desafíos que enfrentan las viviendas para responder a necesidades cada vez más diversas.
Refugio emocional
A pesar de estas dificultades, el estudio confirmó el vínculo emocional que se tiene con el hogar y que sigue siendo especialmente fuerte. El 93% declaró que su casa le permite sentir tranquilidad y paz, mientras que el 91% indicó que es un lugar donde puede recargar energías.
Esta conexión se construye también a través de pequeños hábitos cotidianos. Un 92% de los encuestados señaló que se despide cuando alguien sale de la casa, mientras que un 87% da los buenos días y el mismo porcentaje acostumbra a dar las buenas noches.
El apego al hogar también se manifiesta cuando las personas están fuera de él: un 89% siente ganas de regresar a casa y otro 89% identifica su vivienda como el lugar donde mejor logra desconectarse del estrés.
La casa que vivimos y la que mostramos
El estudio también identificó una tensión entre la experiencia cotidiana del hogar y la imagen que las personas buscan proyectar cuando reciben visitas. Aunque el 68% de los chilenos se siente orgulloso de su hogar, solo el 57% declara sentirse cómodo mostrándolo o invitando a otras personas.