Cómo se gestó la “hibernación” definitiva de Bailando Por Un Sueño

Canal 13 decidió, finalmente, bajarle la cortina al estelar, responsabilizando a la crisis sanitaria y económica que atraviesa el país por el coronavirus.

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Este martes, y luego de semanas convulsionadas por su regreso a la pantalla, Canal 13 confirmó el abrupto fin de Bailando Por Un Sueño. Según explicaron a través de un comunicado, la decisión, que se tomó en conjunto con la productora Lateral, se tomó dado el contexto sanitario.

“La crisis sanitaria y económica que vivimos hoy impiden la viabilidad tanto práctica como financiera del proyecto, lo que sumado a la importante disminución de los ingresos por el que hoy día atraviesa la industria de la TV, nos lleva a tomar la decisión de suspender la temporada”, consignaron.

Por su parte, se sumaron palabras del propio director ejecutivo de Canal 13, Maximiliano Luksic, el que agradeció la labor de los profesionales que han integrado éste y los otros proyectos de la estación. “Ha sido un tiempo muy difícil para la industria y también para Canal 13. Cientos de profesionales han dado lo mejor de sí, ajustándose a las nuevas recomendaciones de trabajo, de forma presencial o teletrabajo, y gracias a ese esfuerzo y capacidad de cada uno, hemos podido mantener una oferta de calidad para las audiencias, en todas nuestras plataformas. Mi reconocimiento para todos ellos”, afirmó.

El estelar que tenía en la conducción a Martín Cárcamo -quien dejó su labor en el matinal Bienvenidos para asumir este nuevo desafío-, comenzó el sábado 28 de febrero, solo un día después del cierre del comentado Festival de Viña del Mar 2020. Era la gran apuesta del año y que buscaba posicionar al animador como el “Marcelo Tinelli chileno”.

Pero a las pocas semanas de su arribo a la pantalla chica, la estación decidió enviar el programa a un receso a raíz del avance que en ese entonces estaba registrando el coronavirus en nuestro país.

El cuestionado regreso

Fueron casi dos meses en el congelador, hasta que a mediados de mayo se anunció que el lunes 25, el estelar volvería renovado: nuevos jurados, nuevos participantes y varias medidas sanitarias adoptadas para evitar contagios dentro del equipo. Pero a pesar de esto, las críticas en redes sociales, que también se tradujeron en denuncias al Consejo Nacional de Televisión (CNTV), no cesaron en contra del estelar.

A comienzos de junio el organismo dio a conocer que solo en cuatro días recibieron 450 denuncias contra Bailando Por Un Sueño, principalmente por dar una “sensación de (falsa) normalidad en medio de una situación de pandemia y catástrofe por COVID-19”; “incumplimiento de las indicaciones de la autoridad para enfrentar situación de pandemia en cuarentena”; “ausencia de mascarillas”; “Incumplimiento de distanciamiento social mínima de 1 metro” e “Incumplimiento de reunión (pública y masiva) de más de 50 personas”.

A eso se sumó que el “Mal ejemplo para la audiencia, mostrando actitud irresponsable y que pone en peligro a los asistentes y participantes”; “Se atenta contra la seguridad y salud pública innecesariamente, convierte en potencial vectores de contagios a todos los participantes, poniendo en riesgo a todos los trabajadores del canal y sus familiares” y que “Podría ser una situación ilegal en un trabajo que no es de primera necesidad”.

Pero si todo esto no fuera suficiente, Canal 13 tuvo que suspender las grabaciones del programa luego de que detectaran un caso positivo de COVID-19 dentro del equipo, a pesar de las medidas implementadas.

Aún así, recalcaron en ese entonces que “retomará en las próximas semanas las grabaciones consideradas en el plan de producción inicial, llevando a cabo todas las orientaciones recomendadas por la Seremi de Salud de la Región Metropolitana”.

Cancelación definitiva

Casi dos semanas después, y cuando se tenía prevista retomar los trabajos, Canal 13 le bajó la cortina definitivamente a Bailando Por Un Sueño, argumentando que esto radicaba principalmente por la crisis sanitaria y económica que atraviesa el país.

Las reacciones a la noticia no se hicieron esperar. A través de Instagram, el productor general del programa Juan Carlos Asencio, se descargó apuntando principalmente a las críticas que recibieron durante estas semanas.

“Tanto hablaron, tantas piedras que nos tiraron, tanto nos cuestionaron, tanto nos denunciaron, hasta desearon nuestra muerte, nos trataron de lo peor y que ojalá no tengamos respiradores en caso que nos contagiemos”, escribió. “Nuestro único afán era entretener, guste o no, ¿en qué te molestaba? Tú decidías si querías vernos. Era sólo cambiar el canal, por Dios”, agregó.

A raíz de esto, aseguró que “quedamos alrededor de 120 personas sin trabajo, entre ellas muchas familias con hijos que tanto necesitan tener dinero en este momento”.

“Era tan fácil dejar ser, dejar de hablar o bien decir ‘háganlo con cuidado’… País de mierda pacato y siempre fijándose en la paja del ojo ajeno. Vivan felices, que no sabes cuándo te va a tocar. Perdón las palabras, pero tengo rabia”, continuó.

A sus palabras se sumó Yamila Reyna, quien respondió a varios usuarios aludiendo también a la situación de los trabajadores que tuvieron que ser despedidos. “Hay más de cien familias que se quedaron sin trabajo (…) ¿Qué culpa tenemos nosotros de lo que está pasando?”, fueron parte de sus descargos.

En tanto, el productor ejecutivo Eduardo Cabezas, “Fido”, publicó en su Instagram Stories: “La entretención es un derecho”.

Último capítulo al aire

Este miércoles, y en su horario habitual, Canal 13 emitió el último episodio de Bailando Por Un Sueño, el que llamó bastante la atención de los televidentes. De partida, desde la estación insistieron con una barra en la parte inferior de la pantalla que habían suspendido el programa por la crisis sanitaria y económica, agradeciendo a “la audiencia y los clientes” que los acompañaron estas semanas.

Por otro lado, a diferencia de sus ediciones anteriores, este epílogo de la apuesta prime terminó siendo mucho más acotado. Los cortes de edición eran evidentes y solo se mostró un comentario del jurado por cada dupla, descartando las extensas conversaciones entre Martín Cárcamo y los concursantes.

Incluso, incluyeron todos los bailes relacionados a los “Héroes de la Música”, lo que se evidenció en la cantidad de participantes que aparecieron y los cambios sorpresivos de ropa del animador.