Duro como pocos dentro de la cancha, el futbolista Gary Medel se quebró hasta las lágrimas cuando habló de la muerte de su madre, durante su participación en el podcast Más que Titulares, que conduce la periodista Javiera Quiroga.
A poco más de un año del deceso de su progenitora, Marisol Soto, el Pitbull dio rienda suelta a su emoción cuando la entrevistadora le preguntó por ella, y reconoció que “no había llorado por mi mamá en público“.
“A veces me acuerdo de ella en la noche y lloro. Entonces, es algo sensible para mí (…) Siempre con la tristeza de no tenerla a mi lado. Era como el pilar de toda la familia”, contó a continuación.
En esa línea, Gary Medel recordó lo importante que fue su progenitora en diversas etapas de su vida, y en particular mencionó un episodio cuando era muy joven y lo amenazaron de muerte.
“Me apuntaron en la cabeza con dos o tres armas y mi mamá se puso al frente. Gracias a Dios pude salir. Una de las personas que me apuntó después fue a la cárcel”, rememoró el formado en Universidad Católica.
El drama de la adicción a las drogas del papá del Pitbull
Tras revelar el dolor que aún siente por la muerte de su madre, Gary Medel también se refirió a la situación que vive en la actualidad su padre, Luis Medel, quien lleva más de un año internado para superar su adicción a las drogas.
“Lo tuve que internar. Ahí estamos ayudándolo. Feliz por su progreso, (y) vamos a estar siempre detrás de él“, aseveró el futbolista.
Además, durante la entrevista el mundialista recordó episodios complicados fuera de la cancha, como cuando lo detuvieron por manejar en estado de ebriedad.
“Fue en Bellavista. Estaba manejando en estado de ebriedad y me paró la policía. Salió en todos lados. A mí nunca me gustó el alcohol. Ya no bebo, desde que me paró la policía. Cuando bebía en ese momento, lo hacía para emborracharme de una“, confidenció el jugador.
También rememoró el accidente en auto que tuvo cuando volvía de Viña a Santiago: “Me quedé dormido mientras manejaba. Gracias a Dios no venía ningún auto de frente ni atrás. No pasó nada más grave. Salí volando y ningún rasguño tuve”, relató.