Michael Olise se ha convertido en una de las principales figuras de Francia en el Mundial 2026. Con seis asistencias, el atacante lidera el ranking de pases gol en el certamen. Pero, más allá de su nivel futbolístico y su creatividad para llegar al arco, el jugador del Bayern Múnich acapara todas las miradas por su particular personalidad, la cual lo diferencia al resto e incluso ha hecho que lo tilden de “antiestrella”.
La historia del futbolista que ha generado un gran interés del Real Madrid está lejos de ser el del común de las figuras del fútbol moderno. No quiso jugar para el país en el que nació, no tiene acuerdo de patrocinio con ninguna marca a nivel de equipamiento, no suele celebrar sus goles y no es muy activo en redes sociales.
La cara desconocida de Michael Olise
De partida, su elección de defender los colores de Les Bleus sorprendió a todos. Esto, ya que nació en Londres, Inglaterra, de madre franco-argelina y padre nigeriano. Todos esos países intentaron convencerlo desde las categorías inferiores, pero finalmente Olise se decantó por Francia, un país desconocido para él y del que ni siquiera domina bien el idioma.

En su infancia, sufrió los rechazos de varias canteras del fútbol inglés. Pasó por Arsenal, Chelsea y Manchester City, pero ninguno apostó por él. En este marco, terminó recalando en el modesto Reading, donde hizo sus primeras armas y alcanzó a disputar 73 partidos en Championship, anotando 7 goles y dando 14 asistencias. Estos números llamaron la atención del Crystal Palace, que en 2021 pagó casi 10 millones de euros por su fichaje.
Ahí no destacó tanto hasta la temporada 2023-24, donde dio el salto definitivo aportando con 10 goles y 6 asistencias. Estas estadísticas le gustaron al Bayern Múnich, que lo terminó fichando por 60 millones de euros.
En el cuadro alemán se ha consolidado como uno de los mejores jugadores del mundo. De hecho, en solo dos temporadas ya suma 102 partidos, 39 goles y 44 asistencias.
Las “rarezas” de Olise
Las extravagancias de Michael Olise comenzaron a llamar la atención desde un principio. En 2020, cuando anotó su primer gol en el profesionalismo se quedó totalmente inmóvil, algo impropio de un jugador común que estalla en alegría tras convertir un tanto. De hecho, sus compañeros se abalanzaron sobre él para felicitarlo, pero no mostró ninguna emoción y solo se fue caminando a su campo para reanudar el partido.
Esto lo ha repetido en toda su carrera y el no celebrar los goles se ha transformado en una especie de sello personal. Su carácter es introvertido, no suele socializar mucho con sus compañeros ni tampoco se integra en los festejos, como se pudo ver en la reciente conquista del Bayern en la Bundesliga.
En redes sociales tampoco es muy activo. Actualmente, solo tiene 4 publicaciones en Instagram, con fotos de él sacadas desde la transmisión de un televisor, sin descripción, dando paso a una nueva moda en el marco del desarrollo del Mundial.

La figura de Olise se ha transformado en una persona codiciada para las grandes marcas. Sin embargo, aún no tiene patrocinador de ropa ni zapatos de fútbol, aunque suele usar botas Nike.
Su relación con los medios tampoco es algo que lo caracterice. Él, al igual que su representante, no suele hablar con la prensa, pero cuando le toca, habitualmente responde con monosílabos.
El estilo de juego de Olise y cómo llegó a ser uno de las figuras de la selección de Francia
En el ámbito futbolístico e internacional, el jugador ignoró a Inglaterra y a Argelia para defender los colores de Francia. Debutó en la selección Sub 21 en 2022 y fue uno de los elegidos por Thierry Henry para representar al país en los Juegos Olímpicos de 2024.
Tras su deslumbrante participación en el torneo en París, se convirtió en uno de los fijos para Deschamps, lo cual se tradujo en la convocatoria para el Mundial 2026.
El atacante se caracteriza por su habilidad con el balón, su rapidez, su regate y su disparo. Puede jugar como extremo derecho, como mediapunta o como interior. Es zurdo, pero también puede usar el derecho.
A pesar de sus 1.84 metros de estatura, Olise es habilidoso y desequilibrante, por lo que es un verdadero dolor de cabeza para los rivales.