Gianni Infantino salió al paso de la controversia generada por las declaraciones de Donald Trump, quien aseguró que se comunicó con la FIFA para que se levantara la sanción a Folarin Balogun, y así pudiera estar presente por Estados Unidos ante Bélgica.
El mandatario estadounidense había expresado desde la Casa Blanca que solicitó a la FIFA que no se suspendiera al goleador de su selección, además de reconocer que no sabía qué significaba recibir una tarjeta roja en el fútbol.
“Vamos a tener al equipo completo, y Bélgica va a tener al equipo completo. ¿Y saben qué? Si nos ganan, entonces podrán estar realmente orgullosos”, puntualizó Trump.
Ante esto, Infantino reconoció, a través de una declaración pública, que Donald Trump lo llamó para que levantara la expulsión a Balogun, pero aseguró que “discuto regularmente asuntos relacionados con la Copa Mundial de la FIFA con el Presidente de los Estados Unidos, y en este asunto, recibí una llamada del presidente Donald Trump, tal como recibo llamadas de jefes de estado, funcionarios gubernamentales, partes interesadas en el fútbol y ejecutivos empresariales de todo el mundo sobre muchos temas diferentes.
El máximo líder de la FIFA agregó que “durante nuestra conversación, expliqué que había un proceso legal en curso que involucraba a los órganos judiciales independientes de la FIFA y que el caso sería decidido en su momento por los órganos competentes. Así es como funciona el sistema de la FIFA, y es un principio que siempre defenderé”.
“Lo que siempre hago es respetar esas decisiones y la autonomía de los órganos que las toman. Si nos gusta personalmente una decisión o no es irrelevante. El respeto por las instituciones independientes y el estado de derecho es lo que protege la integridad de nuestras competiciones y la credibilidad de la FIFA en todo momento”, recalcó el presidente de la FIFA.
Por su parte, el ente rector del fútbol internacional mantuvo su decisión para que Balogun pueda decir presente ante Bélgica, a pesar de los reclamos de los propios belgas para que se respete la institucionalidad.