El país amanece con precios de la bencina jamás vistos en su historia. El alza de $372 por litro en la gasolina de 93 y de $580 en el diésel se explica por un shock internacional a raíz del conflicto en el Medio Oriente.
A nivel internacional el petróleo recupera terreno. El Brent supera la barrera de los US$103 por barril, respondiendo al tono de las declaraciones en torno a los enfrentamientos.
Durante marzo, el precio del petróleo Brent acumula un avance de más del 60% y el WTI supera el 50%, reflejo de la magnitud del shock de oferta provocado por el cierre del principal canal de transporte del combustible, el Estrecho de Ormuz.
EL DÍNAMO conversó sobre la situación local e internacional con la economista jefa de la empresa de inversiones Fintual, Priscila Robledo.
“El escenario externo deja de ser un apoyo neto y pasa a ser una fuente relevante de riesgo para la economía chilena”, dijo la firma esta semana en su análisis sobre el Informe de Política Monetaria (IPoM).
– Respecto al escenario local con la inflación al alza y el ajuste de crecimiento, ¿es posible que repunten las proyecciones?
– Todas las opciones están sobre la mesa porque el panorama económico depende en gran medida de las disrupciones comerciales y daños a la capacidad productiva asociadas a la guerra en el Medio Oriente. Si el conflicto se resuelve pronto, es posible que los impactos a la inflación y el crecimiento sean de corta duración. Sin embargo, aunque posible, ese escenario hoy no es el más probable. El consenso es que el conflicto podría durar unos meses más y que los precios globales del petróleo no volverán a niveles pre conflicto rápidamente ya que hay algunos daños a la infraestructura productiva.
– El congelamiento del recorte de tasas del Banco Central restringe el acceso a créditos, ¿es contraproducente con el objetivo de recuperar el crecimiento económico?
– El shock es uno de los peores en términos de reacción de política monetaria, porque es inflacionario y contractivo al mismo tiempo, eso pone en una disyuntiva al Banco Central, efectivamente. Pero el Central tiene un solo mandato: controlar la inflación. En situaciones como esta la entidad prioriza controlar la inflación, y eso efectivamente es lo que señala que planea hacer en caso de que el escenario externo permanezca complicado.
– ¿Qué riesgos para otros activos representa este escenario? ¿Cree que los sectores proveedores de crédito y productos financieros deberán ser más atractivos en su oferta?
– En general, si bien las tasas de interés más altas representan un costo de crédito más elevado, también se traducen en mayores rendimientos futuros para los activos financieros. Por ejemplo, en el nuevo escenario, esperamos rentabilidades más altas para vehículos de renta fija y fondos mutuos conservadores.
– ¿Qué consecuencias acarrea que la meta inflacionaria sea más lejana de alcanzar?
– Una mayor inflación reduce el ingreso que las personas pueden dedicar a consumir o a ahorrar. En otras palabras, reduce el poder de compra. Al mismo tiempo, limita el espacio que tiene el banco central para reducir las tasas de interés.