El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que Chile se retiró de la Convención sobre Cooperación Fiscal Internacional de la Organización de Naciones Unidas (ONU), aseverando que la instancia podría limitar la “soberanía fiscal” del país.
La convención, que se implementó a partir de 2025 y hasta 2027, tiene como objetivo principal desarrollar un sistema de colaboración tributaria entre los país y así enfrentar prácticas lesivas para las economías.
En una declaración pública, la Cancillería explicó que “el análisis técnico es que, tal cual se presenta el texto del acuerdo, presenta incertidumbres considerables respecto su alcance y funcionamiento que podrían limitar la soberanía en materia tributaria“, por lo que se decidió no continuar en la instancia.
La cartera dirigida por Francisco Pérez Mackenna dejó en claro que los objetivos de la convención “deben ir en línea con el marco constitucional, la política fiscal, así como con los compromisos internacionales vigentes de Chile”.
Cancillería acusa “incertidumbre jurídica” de convención ONU
La instancia creada al amparo de ONU apunta a “la necesidad de que todos los países colaboren para eliminar la evasión fiscal, la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios“.
En esta línea, apunta a “así como garantizar que todos los contribuyentes —especialmente las empresas multinacionales y las corporaciones transnacionales— paguen impuestos a los gobiernos de los países donde se desarrollan las actividades económicas, se crea valor y se generan ingresos”.
Este punto es el que genera recelo en el Ejecutivo, como lo dejó ver Cancillería, que puntualizó que “Chile reconoce la importancia de la cooperación tributaria internacional y ha sido parte del proceso, evaluando de manera detenida el rumbo de las negociaciones del futuro convenio y las implicancias jurídicas que se desprenden de él”.