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El empleo sigue cuesta arriba: Chile necesita 393 mil ocupados para volver a niveles pre pandemia

Un análisis de la Universidad de la Frontera al que tuvo acceso este medio revela que solo tres regiones del país —todas en la zona norte— superan los niveles previos a la pandemia. La zona centro sur, por el contrario, se sitúa como la más desfavorecida.

La tasa de desempleo está en su nivel más crítico en cinco años (9,5%) y revertirla a niveles pre pandemia es un camino cuesta arriba. De hecho, para volver a la tasa de ocupación Chile tenía a inicios del 2020, se requeriría de 393 mil empleos adicionales.

Así lo estima un estudio del Observatorio Económico y Social de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Empresariales de la Universidad de La Frontera, al que tuvo acceso EL DÍNAMO. En ese entonces, Chile tenía una tasa de ocupación de 58,2% y cerca de 9,06 millones de ocupados. Pese a que en el escenario actual la cantidad de ocupados es de 251 personas más, la tasa de ocupación se redujo a 55,9%.

El coordinador del Observatorio Económico y Social de la UFRO, Patricio Ramírez, explica esta aparente contradicción: “Hoy Chile tiene más personas ocupadas que antes de la pandemia, pero eso no significa que el mercado laboral se haya recuperado. La población en edad de trabajar también aumentó y la economía no ha logrado generar empleo a una velocidad suficiente para mantener la tasa de ocupación que teníamos en 2020. Esa es la brecha que estamos observando”.

Por ello, el estudio estima que para alcanzar la tasa de ocupación que Chile tenía antes de la pandemia se necesita de 9,7 millones de personas, alrededor de 393 mil más que las consideradas en el análisis. Este número, no obstante, no corresponde a las personas actualmente desempleadas ni a los trabajos destruidos durante la pandemia.

Zoom a las regiones: zona centro sur concentra más de la mitad del déficit

El análisis también considera las diferencias entre regiones. Solo Antofagasta, Tarapacá y Atacama registran niveles de ocupación superiores a los de antes de la pandemia. En el caso de la primera, el superávit es de 20,4 mil empleos, seguido por 5,6 mil en Tarapacá y 2,3 mil en Atacama.

En la vereda contraria se encuentra Maule, que requeriría de cerca de 80 mil ocupados adicionales; seguida por O’Higgins (59,6 mil) y La Araucanía (37,2 mil). La Región Metropolitana también registra una brecha negativa de aproximadamente 50,3 mil empleos, aunque proporcionalmente se encuentra mucho más cerca de recuperar su tasa anterior a la pandemia 1,2%.

El informe también clasifica las cifras por macrozonas. Bajo este parámetro la zona centro sur es la más perjudicada con una brecha de 205,8 mil empleos, vale decir, el 52,4% del déficit calculado por el estudio.

El panorama se vuelve más complejo al considerar que el crecimiento económico —uno de los pilares de campaña del Gobierno actual— no repercutirá de la misma manera que lo hacía hace una década en la creación de empleo. Consultado por este escenario, Ramírez coincidió en que “eso es algo que podemos observar en nuestro país en distintas regiones, como en Los Lagos, donde hubo crecimiento económico importante el año 2015, superior al 5% y un buen dinamismo en las exportaciones, pero eso no se ha traducido en un crecimiento significativo y a la par de ocupados.

“Por lo tanto, eso está confirmando que el crecimiento económico puede ayudar, pero muy probablemente no es suficiente para volver a las tasa de ocupación que teníamos hace un tiempo atrás.  Para eso se requiere ir avanzando en otras direcciones de manera simultánea. Incentivar, por ejemplo, aquellas actividades que sean intensivas en mano de obra, trabajar articuladamente con las distintas regiones para que puedan focalizar sus instrumentos de política pública regional hacia proyectos que tengan un impacto real en la contratación de empleo, considerando las particularidades de cada una”, añade.

El camino cuesta arriba al pleno empleo

Requerido por si, en estas condiciones, es posible llegar al 6,5% de desempleo al que la actual administración aspira llegar al término de su mandato, Ramírez manifestó: “Se ve hoy día bastante lejano por la realidad que tenemos”.

“Además que creo que no deberíamos concentrarnos exclusivamente en la tasa de desocupación. Por sí sola no siempre refleja adecuadamente la realidad del mercado laboral. Podemos tener por ejemplo alguna situación en la que tengamos una baja tasa de desempleo pero que se deba a que buena parte de la población ha dejado de buscar empleo. Podría reflejar equivocadamente una mejoría del mercado laboral”, complementa.

Adicionalmente, a juicio de Ramírez, debiesen medirse otras variables “como la creación de empleo o la tasas de ocupación laboral, porque no basta solamente con crear más puestos de trabajo, sino que esa creación se haga a una velocidad igual o superior a la cual va creciendo la población en edad de trabajar”.

“Si creamos 100 mil puestos de trabajo, pero la población en edad de trabajar crece en 200 mil personas vamos a estar todavía en una situación deficitaria. Con todo eso, la realidad del mercado laboral en Chile y gran parte de sus regiones es bastante compleja, por lo tanto acercarnos a esa meta se ve bastante difícil“, cierra.

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