En un escenario marcado por el aumento de los precios de los combustibles, el Gobierno analiza modificar la composición de la gasolina que se comercializa en Chile.
La alternativa en estudio consiste en incorporar etanol a la gasolina para avanzar hacia el uso de combustible E10. Esta mezcla contiene un 10% de etanol y un 90% de gasolina.
De acuerdo con documentos revisados por la agencia internacional Reuters, el Ministerio de Energía ya elaboró una propuesta en esa línea. El cambio también tendría un impacto en las cuentas fiscales. Un memorando preparado por funcionarios de la cartera estima que la utilización de gasolina E10 podría reducir en cerca de US$107 millones al año el costo de suministro de combustible del Gobierno.
El reemplazo del MTBE por etanol
Chile utiliza actualmente MTBE (éter metil terbutílico o metil terbutil éter) como aditivo de la gasolina. Se trata de un compuesto que se incorpora al combustible y que tiene un costo superior al del etanol.
El eventual cambio permitiría modificar esta composición y acercaría a Chile a una práctica que ya está presente en otros mercados de América Latina.
La propuesta aparece, además, en un momento de presión sobre los precios internacionales del petróleo. El país mantiene una alta dependencia de las importaciones para abastecer su consumo de crudo. Según cifras de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Chile importó cerca de 181.000 barriles diarios de petróleo crudo durante 2025.
A esto se suma el comportamiento del mercado internacional. El miércoles, el precio del petróleo Brent, utilizado como referencia global, superó los US$105 por barril. Antes del inicio del conflicto entre Estados Unidos e Israel e Irán, se ubicaba en torno a los US$73 por barril.
Esta mezcla ya se utiliza en América Latina
El uso de etanol en mezclas con gasolina ya está extendido en distintos países de la región. Brasil destaca entre ellos por el tamaño de su industria.
La producción brasileña de etanol mueve unos US$20.000 millones y representa la segunda industria más grande del mundo en este ámbito, solo detrás de Estados Unidos.
Para Chile, la eventual implementación de la gasolina E10 supondría un cambio en la composición de los combustibles disponibles en el mercado. Esto, mientras el aumento del precio internacional del petróleo presiona el bolsillo y las finanzas públicas.