El banco de inversiones JP Morgan dio a conocer las principales empresas chilenas que se verían beneficiadas en el mercado accionario de la aprobación de la megarreforma del Gobierno, la cual se está votando en el Senado.
La firma internacional puntualizó que “si bien aún quedarían etapas del proceso legislativo por delante, esta constituye una de las instancias más importantes para su aprobación y, por ello, creemos que podría convertirse en un factor positivo para las acciones chilenas”.
“Tenemos a Santander Chile, Falabella, Latam Airlines, y SQM en nuestra cartera recomendada. Desde nuestro punto de vista, el proyecto ofrece opcionalidad para todas estas posiciones a través de distintos canales”, detalló JP Morgan, puntualizando que Santander será la firma que mayor beneficio verá con la reducción del impuesto corporativo y una eventual reactivación del mercado hipotecario.
En el caso de Falabella y LATAM, están apuestan por una recuperación del consumo, y SQM apuntaría a “una mayor estabilidad tributaria y de la agilización de los permisos para proyectos intensivos en capital”.
JP Morgan puso especial énfasis a la reducción del impuesto corporativo del 27% al 23%, la reintegración del sistema tributario y la invariabilidad tributaria, aseverando que “el mecanismo está diseñado para incentivar la reinversión, lo que respalda nuestra tesis sobre una recuperación de la inversión de capital a nivel local”.
JP Morgan respalda las críticas del CFA a la megarreforma
No obstante, JP Morgan también hizo propias las críticas del Consejo Fiscal Autónomo (CFA) a la megarreforma, respecto al déficit fiscal que llegaría al 0,71% del Producto Interno Bruto (PIB) hacia 2030, lo que se revertiría en 2050 con un eventual superávit de 0,78% del PIB.
Para el banco de inversiones, “el problema radica en el desfase temporal: los costos son inmediatos y relativamente ciertos, mientras que los beneficios dinámicos derivados de un mayor crecimiento se materializan gradualmente y con mayor incertidumbre, aspecto que ha constituido una de las principales objeciones de la oposición”.
“El CFA fue explícito respecto al riesgo asimétrico. A su juicio, la reducción del impuesto a la renta corporativa conlleva un costo que no se compensa totalmente con el crecimiento que la propia medida genera; si no llegara a materializarse el aumento de ingresos proyectado gracias a un mayor crecimiento, podría producirse un deterioro fiscal adicional”, puntualizó JP Morgan.