El Banco Central de Chile trabaja en una nueva etapa para impulsar los pagos digitales en comercios, con un modelo basado en códigos QR y alias que permita realizar compras de manera más rápida, sin ingresar datos como RUT, banco o número de cuenta.
La iniciativa busca acercar las transferencias instantáneas al comercio cotidiano y reducir la dependencia del efectivo.
Actualmente, el país cuenta con una red de Transferencias Electrónicas de Fondos (TEF) que funciona de manera inmediata y permanente. Sin embargo, las cifras del organismo emisor muestran una brecha importante y es que solo cerca del 10% de las transferencias entre bancos corresponde a pagos desde personas hacia empresas, mientras la mayoría sigue concentrada en movimientos entre particulares.
Banco Central busca masificar pagos con QR tras detectar baja presencia de transferencias en comercios
Para Jorge Oteíza, gerente de Ventas de Kuvasz Solutions, el desafío no pasa por crear una nueva infraestructura, sino por ampliar el uso de la existente hacia las compras diarias. “Chile ya tiene algo que muchos países no tienen que es una infraestructura de transferencias en tiempo real robusta y disponible 24/7 desde hace años. Lo que viene no es construir algo nuevo, sino extender esa capacidad al comercio“, afirmó a medios locales.
El debate también ha puesto la mirada sobre el caso de PIX en Brasil, sistema de pagos instantáneos que logró una alta adopción entre usuarios y comercios. Sin embargo, expertos señalan que la experiencia chilena partiría desde una base distinta, debido a que ya existe una red bancaria desarrollada. “El caso chileno es distinto al brasileño, y eso es una ventaja. PIX partió construyendo una arquitectura nueva desde cero, operada directamente por el Banco Central. Chile parte de una base ya madura, así que el desafío no es tecnológico, es de coordinación”, explicó Oteíza.
Uno de los principales obstáculos será lograr que bancos, procesadores y otros actores funcionen bajo criterios comunes para permitir pagos entre distintas entidades. Según especialistas, la interoperabilidad será clave para que esta alternativa pueda competir en facilidad de uso con las tarjetas y convertirse en una opción habitual para consumidores y pequeños comerciantes.
La propuesta apunta especialmente a negocios que aún tienen dificultades para incorporar medios electrónicos de pago. Juan Antonio Figueroa, director ejecutivo de ChilePay, sostuvo que “el sistema funciona bien entre personas, pero no ha logrado escalar de forma masiva al comercio, especialmente al más pequeño, donde el efectivo sigue siendo relevante en ferias, regiones y transacciones de bajo monto”.