Como cada martes, en Gran Hermano se vivió una nueva prueba que definió a quién sería el nuevo líder de la semana, quien goza con inmunidad y, además, tiene la posibilidad de salvar a un compañero de la placa de eliminación.
En esta ocasión, la competencia consistía en apilar y mantener en equilibrio ocho cubos sobre una especie de columpio que era manejado por los participantes a través de dos manillas. En esta ocasión, el equilibrio y la precisión eran fundamentales.
A la última instancia llegaron Raimundo Cerda, Jorge Aldoney y Coni Capelli, quienes se enfrentaron por conseguir convertirse en el nuevo líder. Si bien la prueba fue bastante pareja, los dos últimos sufrieron la caída de sus cubos, lo que llevó a que el primero tomara la delantera.
Mientras Coni y Jorge comenzaban de cero, Raimundo intentó por todos los medios mantener su torre de cubos y tras instalar el octavo, finalmente se convirtió en el nuevo líder de la semana de Gran Hermano.
Este triunfo es de gran ayuda para los Lulos, quienes semana a semana llegan a la placa de eliminación y esta vez, podrían ser salvados.
Voto legado
Además de conocer que Raimundo obtuvo la inmunidad como el nuevo líder de la semana, los participantes conocieron también el voto legado de Lucas Crespo, el más reciente eliminado de Gran Hermano.
“Mi voto legado es para mi compadre Rubén, él sabe igual, pero bueno compañero, sabe que le tengo todo el cariño del mundo, le tengo toda la fe del mundo afuera. Usted me enseñó más que nadie adentro, pero usted sabe las razones por las que lo estoy votando“, dijo Lucas.
¿Estamos reemplazando la intuición por el algoritmo? Mientras el marketing se refugia en "papers" y modelos de IA, la calle -su verdadera esencia- va quedando en el olvido. Una alerta necesaria sobre la urgencia de recuperar el pensamiento crítico frente a la eficiencia técnica.
¿Es este el peor Congreso desde el comienzo de la democracia? Sí y no. El anterior no dejaba de ser execrable, aunque, como en este, tuviera entre medio algunos diputados y senadores que sabían lo que estaban haciendo. Peor aún fue el anterior al anterior, el que le tocó en suerte gestionar el estallido social y la pandemia.
Franco Parisi asegura que no piensa en el 2029, pero cada uno de sus movimientos dice lo contrario: cuida a sus diputados como activos de largo plazo, busca alcaldes en los distritos donde sacó primera mayoría y ya tiene en mente quién debería ser senadora por la Región Metropolitana. En entrevista con EL DÍNAMO, el economista y fundador del PDG analiza la megarreforma tributaria con una dura crítica al presidente y su ministro de Hacienda.
Eso es lo que separa la propaganda de la credibilidad. Un liderazgo puede equivocarse, e incluso impulsar medidas impopulares, pero cuando comunica algo en lo que genuinamente cree y logra explicar con claridad hacia dónde conduce el camino, transmite coherencia.
Aunque ha prometido mejorar las formas, pocos esperan que cambie su estilo atropellado, entre otras cosas porque ha sido exitoso: Poduje es el ministro más conocido y apreciado del gabinete, el que de alguna manera lleva la llama de la esperanza, el único con la energía insultante y combativa que aprendió en Sin Filtros, ese programa de televisión que hoy es el único think tank que sostiene, y al mismo tiempo atormenta, al gobierno.