El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, abordó en una entrevista con la cadena NBC la operación especial que culminó con la detención de Nicolás Maduro y su extracción de Venezuela. En sus dichos, clarificó que el país presidido por Donald Trump no se encuentra en “una guerra contra Venezuela”, sino contra el “narcotráfico“.
“No hay una guerra. O sea, estamos en guerra contra las organizaciones del narcotráfico. No es una guerra contra Venezuela”, afirmó. En ese marco, sostuvo que Washington espera que las actuales autoridades del régimen, encabezadas por Delcy Rodríguez, adopten un rumbo distinto al seguido por Maduro, mientras Estados Unidos continúa “administrando” su política hacia el país.
Al detallar el operativo y la estrategia aplicada, el secretario de Estado señaló: “Estamos aplicando las leyes estadounidenses en materia de sanciones petroleras. Hemos sancionado a entidades. Acudimos a los tribunales. Conseguimos una orden judicial. Incautamos esos barcos con petróleo. Y así seguirá“.
“Seguiremos reservándonos el derecho a atacar los barcos narcotraficantes que traen drogas hacia Estados Unidos y que son operados por organizaciones criminales transnacionales, incluido el Cártel de las Almas. Por supuesto, el líder de ese cártel se encuentra ahora bajo custodia estadounidense y enfrenta la justicia estadounidense en el Distrito Sur de Nueva York. Y ese es Nicolás Maduro”. añadió.
Rubio da luces respecto a lo que le depara a Venezuela
Respecto del futuro político de Venezuela, Rubio afirmó que Estados Unidos seguirá impulsando una transición pacífica, dejando en manos de las nuevas autoridades la definición del camino a seguir.
“Con Nicolás Maduro, no se pudo llegar a ningún acuerdo. Aunque recibió ofertas muy generosas. Podría haber salido de Venezuela hace apenas una semana y media. Había oportunidades para que él evitara todo esto, porque no es alguien con quien podamos trabajar”, afirmó.
Rubio agregó que ahora la responsabilidad recae en quienes controlan el aparato militar y policial. Finalmente, advirtió que las sanciones y la presión continuarán mientras no se aborden los problemas pendientes, subrayando que para Washington la prioridad última es “la seguridad, el bienestar y la prosperidad de Estados Unidos”.
Maduro se encuentra actualmente bajo custodia en Nueva York, a la espera de un juicio por presuntos delitos vinculados al narcotráfico.
Las denuncias de asesinatos “a sangre fría” en Venezuela
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) expresó este domingo su rechazo a la captura de Nicolás Maduro, hecho que calificó como un “cobarde secuestro” y que, según sostuvo, se produjo “luego de asesinar a sangre fría a gran parte” del equipo de seguridad del mandatario chavista.
La postura fue dada a conocer a través de un comunicado leído por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, durante una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV). En el mensaje, el alto mando militar aseguró mantenerse “unido y cohesionado ante la agresión imperial”, en referencia a los ataques atribuidos a Estados Unidos ocurridos el sábado en Caracas.
En la declaración, Padrino López también informó que la FANB reconoce la decisión adoptada por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que la noche del sábado ordenó que la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, asuma como presidenta encargada del país.
Asimismo, el ministro afirmó que el alto mando militar respalda “plenamente” el decreto de conmoción exterior decretado en la víspera, el cual otorga facultades especiales al Estado para la adopción de medidas extraordinarias en contextos de conflicto. Según la FANB, estas disposiciones buscan garantizar la estabilidad institucional y la defensa de la soberanía nacional frente a lo que califican como una agresión externa.