El Tribunal Correccional de París condenó a diez acusados de acosar en redes sociales a la primera dama de Francia, Brigitte Macron, blanco durante años de rumores que cuestionaban su identidad de género y que alcanzaron difusión internacional.
Nueve de los condenados recibieron penas de entre cuatro y ocho meses de cárcel, que solo deberán cumplir tras las rejas en caso de reincidencia, mientras que el décimo ingresará en prisión por no haberse presentado al juicio.
Además de las penas privativas de libertad, la justicia ordenó que los diez acusados paguen de forma solidaria una indemnización de 10.000 euros a la esposa del presidente Emmanuel Macron por daños morales, junto con otros 600 euros en concepto de costas judiciales.
La sentencia también contempla la obligación de asistir, a su propio costo, a cursos de sensibilización sobre el respeto de las personas en línea y el ciberacoso, con una duración de uno o dos días. Además, a cuatro de los condenados se les prohibió durante seis meses utilizar las cuentas desde las que difundieron los mensajes.
Daños a la salud de Brigitte Macron
Al leer el fallo, en una sala en la que solo estuvieron presentes dos de los encausados, el presidente del tribunal afirmó que quedó probado que los acusados publicaron de manera voluntaria mensajes “maliciosos” e “insultantes” contra la primera dama.
Entre los contenidos difundidos figuraban afirmaciones falsas sobre su condición de mujer y alusiones a una supuesta pedo-criminalidad derivada de su relación con Emmanuel Macron, a quien conoció cuando él era menor de edad.
Los jueces subrayaron que los condenados “no podían ignorar que participaban en un acoso masivo” que “tenía la voluntad de perjudicar a la denunciante”. En el proceso se acreditó que estos ataques afectaron la salud física y mental de Brigitte Macron y su vida cotidiana.
En una denuncia presentada en 2024, la primera dama incluso explicó que sus nietos llegaron a escuchar que “su abuela es un hombre”.
Las informaciones falsas comenzaron a circular tras la elección de Macron en 2017 y se amplificaron con fuerza en Estados Unidos, impulsadas por figuras de la extrema derecha como la podcaster Candace Owens. Los condenados, de entre 41 y 65 años, ejercen profesiones diversas, entre ellas una vidente y un corredor de bolsa.