Mientras los analistas internacionales apuntan que la decisión de Emiratos Árabes Unidos (EAU) de abandonar la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) representa un triunfo para Donald Trump, el mandatario estadounidense le entregó su total apoyo al país asiático.
El respaldo del presidente norteamericano al anuncio de los EAU no sorprendió a nadie de su entorno más cercano, sobre todo luego de que en un discurso de 2018 ante la Asamblea General de la ONU acusó a la organización de “estafar al resto del mundo” al inflar los precios del petróleo.
En un diálogo con periodistas en el Despacho Oval, Trump calificó lo resuelto por los Emiratos Árabes Unidos como “magnífico”, y dijo que podría ayudar a calmar el volátil mercado petrolero sacudido por la guerra con Irán.
“Creo que, en definitiva, es algo bueno para que bajen los precios de la gasolina, del petróleo, de todo“, destacó el mandatario.
De acuerdo con lo adelantado el martes desde EAU por la agencia oficial de noticias WAM, la medida entrará en vigencia el próximo viernes 1 de mayo.
La determinación respondería a la intención de independizarse de compromisos colectivos rígidos y fortalecer su capacidad de maniobra frente a las transformaciones energéticas y políticas del escenario internacional.
Trump rechazó la última propuesta de Irán
Por otra parte, un reporte del medio Axios aseguró este miércoles que Donald Trump rechazó la propuesta de Irán para finalizar la guerra en Medio Oriente, ya que no incluye su compromiso de terminar con el programa nuclear del régimen.
“Quieren llegar a un acuerdo. No quieren que mantenga el bloqueo. Yo no quiero (levantar el bloqueo), porque no quiero que tengan un arma nuclear“, manifestó al respecto.
En esa línea, el mandatario planteó que “el bloqueo es algo más efectivo que los bombardeos. Se están asfixiando como un cerdo relleno. Y la situación va a empeorar para ellos. No pueden tener un arma nuclear”, le recalcó al citado medio.
De forma paralela, se informó que el Pentágono está preparando un plan para efectuar una oleada de ataques “corta pero potente”, con la esperanza de romper el estancamiento de las negociaciones.