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Taiwán y guerra arancelaria como puntos clave: qué se puede esperar de la próxima cumbre entre China y Estados Unidos

La cita “podría sentar las bases para un fructífero diálogo entre ambos líderes y realmente estabilizar la relación entre estas dos grandes potencias” le anticipa a EL DÍNAMO el ex embajador en China, Jorge Heine.

CASA BLANCA.

Para los días 14 y 15 de mayo, en Beijing, está programada la próxima cumbre en la que el presidente de China, Xi Jinping, recibirá a su similar de Estados Unidos, Donald Trump, durante la cual abordarán distintas fórmulas para estabilizar los lazos entre las superpotencias, mientras prosigue la guerra en Irán.

“La relación entre Washington y Beijing ha estado sometida a fuertes tensiones en los últimos años, dada la pugna entre ambos por la primacía mundial”, apunta al respecto el ex embajador en China e investigador no residente de The Quincy Institute, Jorge Heine.

Según plantea el también abogado en diálogo con EL DÍNAMO, ambos países están muy interesados en recomponer las relaciones, “con Estados Unidos manejando varias crisis y no queriendo añadir otra más, y China buscando aparecer como una fuente de estabilidad y predictibilidad en un mundo convulso“.

En esa línea, anticipa que “es posible que el bajar el diapasón de la guerra arancelaria entre EEUU y China sea uno de los objetivos más realistas de la cumbre, algo que beneficiaría a ambas partes”.

“Lo otro sería una disminución de las restricciones de ventas de semiconductores a China y de las restricciones a la inversión china en EE.UU., aparejada a una disminución de las restricciones a las exportaciones chinas de tierras raras“, complementa.

Una cumbre en medio de la guerra en Irán

De acuerdo con lo expuesto por Heine, el impacto de la guerra en Irán en la relación bilateral es mixto, ya que “por una parte, Estados Unidos se ha empantanado en una guerra que ha durado más de lo que esperaba, distrayéndolo de otros frentes y, por otra, el conflicto ha detenido el flujo de petróleo y gas a Asia, incluyendo a China”.

Plantea a la vez que “China tiene vastas reservas de petróleo almacenadas y ha apostado mucho por las energías renovables, pero así y todo esto es un problema para Beijing. Trump, en tanto, tratará de convencer a Xi de que presione a Irán para que abra lo antes posible el estrecho de Ormuz“.

El ex diplomático sostiene que, según prevé, seis serán los temas clave que incluiría la agenda que abordarán Xi Jinping y Donald Trump durante la cumbre. Estos incluyen “la situación de Taiwán, la guerra arancelaria entre ambos países, las prohibiciones estadounidenses de ventas de semiconductores a China, las restricciones de exportaciones de tierras raras de China, las fuentes de energía y la coordinación en materia de inteligencia artificial”.

No obstante, advierte que es poco probable que se produzcan avances en el tema de Taiwán, ya que a China “le gustaría ver una disminución en las ventas de armas a Taiwán y alguna declaración de que Estados Unidos se opone a la independencia de la isla, aunque esto es algo improbable que ocurra”.

Tambien adelanta que “es posible que esta sea la primera de un total de cuatro reuniones bilaterales entre Trump y Jinping en el curso de este año, ya que se ha indicado que Xi visitará Estados Unidos en algunos meses, y se podrían reunir también en la cumbre de APEC en Shenzhen en noviembre y en la del G20 en Miami, en diciembre”.

“En ese sentido, esta cumbre podría sentar las bases para un fructífero diálogo entre ambos líderes y realmente estabilizar la relación entre estas dos grandes potencias“, concluye el ex embajador en China.

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