Mientras las protestas y los bloqueos de carretera agudizan el desabastecimiento en algunas de las principales ciudades de Bolivia, el presidente de ese país, Rodrigo Paz, promulgó este miércoles 27 de mayo la Ley 1732, que derogó la normativa 1341 de Estados de Excepción en caso de conflictos internos.
La nueva legislación se publicó en el Diario Oficial pocas horas después de que la Cámara de Diputados la aprobó este martes, y luego de que el Senado le dio luz verde el fin de semana.
De esta forma, los legisladores altiplánicos buscan entregarle más herramientas al Ejecutivo para que logre controlar la creciente tensión social en distintas regiones del país, que ya se prolonga durante casi un mes.
La promulgación de la Ley 1732 y las protestas en Bolivia
En concreto, la Ley 1732 reemplaza a la norma 1341, que establecía restricciones específicas para la participación de las Fuerzas Armadas en el control de disturbios civiles y otras protestas en Bolivia.
A la vez, la normativa fijaba un límite máximo de 60 días para la vigencia de un estado de excepción en el país altiplánico.
Además, precisaba que la intervención militar solo podía autorizarse cuando la Policía hubiera sido superada y no existiera otro medio efectivo para restablecer el orden público.
No obstante, la nueva ley promulgada por el presidente Rodrigo Paz, no implica la activación automática de un estado de excepción.
Lo anterior, debido a que la Constitución boliviana de 2009 mantiene vigente el requisito de que cualquier declaratoria de este tipo debe ser emitida mediante decreto y posteriormente sometida a la aprobación de la Asamblea Legislativa en un plazo de 72 horas.
La Carta Magna de ese país también establece que, incluso bajo un estado de excepción, no pueden suspenderse las garantías ni los derechos fundamentales.
De esta forma, ahora el Ejecutivo estará en condiciones de desplegar efectivos militares en las carretreras para asegurar el paso de las mercaderías de primera necesidad a las ciudades, así como contener brotes de violencia en medio de las manifestaciones y protestas encabezadas por sindicatos campesinos, la Central Obrera Boliviana (COB) y grupos afines al expresidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia del manndatario
Sin embargo, el presidente Paz insistió en que una eventual declaratoria de estado de excepción será su último recurso si fracasan los intentos de diálogo con los sectores movilizados.