Secciones
País

La millonaria demanda contra el Santiago College por denunciar a alumno de difundir imágenes sexuales de menores

Los padres del estudiante, tras comprobar que las supuestas imágenes no existieron, exigeron una indemnización que supera los $300 millones.

Andrew Daer Abud y Adriana Bone Bravo presentaron una demanda de indemnización de perjuicio en contra del Santiago College luego de que su hijo mayor fuera acusado de difundir y manipular imágenes sexuales de sus compañeras. Sin embargo, tras una investigación de la Fiscalía, no se encontraron pruebas en su contra.

La acción judicial dirigida contra el establecimiento y el profesor Peter Barnett, consignó La Tercera, explica que en agosto de 2024, cuando el adolescente tenía 14 años, fue acusado ante el Ministerio Público -sin pruebas concretas- del delito de transmisión de imágenes de connotación sexual de menores de edad.

“La infundada denuncia tomó como base una declaración de un compañero de curso (se omitirá el nombre del alumno) quien informó a una psicóloga del colegio haber presenciado, meses atrás, la manipulación de una fotografía de una compañera a la que se le habría superpuesto el cuerpo de una mujer desnuda“, relataron.

Debido a esto, el alumno fue víctima de “comentarios inapropiados” y fue expuesto a distintas situaciones que fueron menoscabando su vida en general”. En ese sentido, revelaron que “dejó de dormir, comenzó a sufrir cuadros de ansiedad aguda y a ser agobiado por pensamientos suicidas“.

El testimonio en su contra y “un rumor no verificado originado en un alumno de otro establecimiento”, es que “el colegio sindicó a XX como el responsable de un delito gravísimo, denunciándolo criminalmente. Como el propio colegio reconoció semanas después, las supuestas imágenes de connotación sexual nunca existieron“.

En la demanda se aseguró que “lo que el colegio provocó en XX pudo haber terminado en una tragedia irreversible”, por lo que exigen indemnizaciones que alcanzan un total de $304.911.377, “por conceptos de las consecuencias con las que hasta ahora lidia el alumno en cuestión, sus hermanos y padres”.

Notas relacionadas








La once que nunca llegó

La once que nunca llegó

El Estado les falló a los niños más pobres de Chile de todas las maneras posibles al mismo tiempo: no les llegó la once, no llegaron los lápices, y tampoco llegó la autoridad que protege el derecho a estudiar en paz.

Foto del Columnista Juan José Santa Cruz Juan José Santa Cruz