Las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos “no muestran progresos”, según afirmó el ministro de Exteriores de la isla, Bruno Rodríguez, quien advirtió que una intervención armada por parte del país norteamericano derivará en “un baño de sangre”.
El jefe de la diplomacia cubana dijo que, pese a que el diálogo con los representantes de la administración Trump no avanza según lo esperado, La Habana “seguirá dispuesta al diálogo y a la solución pacífica de las diferencias” con Washington.
“Seguiremos dispuestos al diálogo sin ilusiones, sabiendo que la conducta de Estados Unidos y el Departamento de Estado (…) hay que medirla por los hechos y los actos, que son el cerco enérgico y las medidas adicionales del bloqueo”, agregó Rodríguez.
Dijo también que su país solicitó un debate sobre las sanciones estadounidenses ante la Asamblea General de la ONU el próximo 7 de julio.
Ese día “Cuba denunciará las acciones agresivas del gobierno de Estados Unidos contra nuestro país, que incluyen la amenaza de agresión militar directa”, detalló.
Cuba y posible “baño de sangre” por agresión de Estados Unidos
Por otra parte, el ministro de Exteriores reiteró que Cuba “no es ni puede ser una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos. Suena ridículo“, según le dijo a CNN.
En esa línea recalcó que mientras el país norteamericano “es una gran superpotencia nuclear“, el suyo es apenas “una pequeña isla vecina con una vocación de paz histórica, que ha contribuido notablemente a esfuerzos de estabilidad y paz en la región”.
Respecto de una eventual intervención armada estadounidense, Rodríguez dijo que “una agresión militar contra Cuba tendrá que ser respondida” tanto por parte del Estado como del pueblo cubano.
“Será un baño de sangre. Morirán miles y miles de cubanos y morirán también jóvenes estadounidenses llevados a una guerra que no tendría el menor apoyo“, dijo, y argumentó que “la mayoría de los ciudadanos estadounidenses (…) y también de los cubanos residentes en Estados Unidos y en el mundo se oponen al endurecimiento del cerco de combustible y del bloqueo, así como a una aventura militar contra Cuba”.