La UDI se distanció del Gobierno en el marco de su agenda de seguridad, advirtiendo que, en su estado actual, no respaldará parte de las reformas constitucionales que impulsa la administración de José Antonio Kast.
El presidente de la colectividad oficialista, el diputado Guillermo Ramírez, afirmó que el borrador de la propuesta incluye normas que, a su juicio, debilitan la Carta Magna.
“En las condiciones actuales, la UDI no puede apoyar las reformas constitucionales de seguridad porque dañan la institucionalidad”, sostuvo en conversación con La Tercera.
El legislador precisó que no hay un rechazo general a modificar la Constitución en el ámbito de seguridad. De hecho, expresó que está de acuerdo con establecer un nuevo estado de excepción y que está disponible para discutir las facultades de las diferentes instituciones del Estado.
Sus cuestionamientos tienen relación con llevar a la Constitución materias que, según plantea, corresponden a la ley. En este marco, criticó que se establezca que determinados regímenes penitenciarios para integrantes del crimen organizado no sean considerados arbitrarios.
“Cuando tú estableces en la Constitución excepciones que son de orden legal, abres una puerta para que la Constitución termine siendo igual que la del 25“, expresó el líder del gremialismo.
Presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, plantea realizar cambios en seguridad vía ley
Por otro lado, Ramírez respaldó la idea de establecer inhabilidades para personas condenadas por determinados delitos. No obstante, aseveró que deben realizarse a través de la legislación y no mediante excepciones constitucionales.
“Nosotros, en vez de debilitarla, deberíamos fortalecerla”, expresó, planteando además elevar nuevamente los quórums para modificar la Carta Magna, dependiendo de la materia.
Si bien reconoció que el proyecto del Gobierno busca evitar nuevos fallos adversos del Tribunal Constitucional (TC), criticó que ese objetivo justifique cambiar la Constitución.
Para cerrar, el parlamentario comentó que la postura de la UDI no significa un quiebre con el Gobierno, y en este marco, enfatizó que su partido ha respaldado al Ejecutivo “no tanto por lealtad, sino por responsabilidad con el país“.
“La institucionalidad está por sobre cualquier gobierno“, sentenció Guillermo Ramírez.