El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró este miércoles que la guerra “nunca acaba” e insistió en la necesidad de obtener una “victoria total” contra Irán y sus aliados.
Así lo manifestó el jefe del gobierno israelí, tras no descartar la posibilidad de retomar la ofensiva contra Teherán, pese al acuerdo preliminar de cese al fuego en vigor firmado por Estados Unidos.
“Esto nunca acaba. ¿Quieres vivir en Medio Oriente o en el resto del mundo? Hay que ser muy fuerte. Y nosotros somos muy fuertes. Israel es más fuerte que nunca, y hemos repelido las amenazas y debilitado considerablemente a nuestros adversarios“, dijo Netanyahu durante la entrevista que le concedió a la cadena Canal14.
Netanyahu no descartó retomar la ofensiva contra Irán
El primer ministro de Israel también defendió la necesidad de que su país mantenga una política “con capacidad de respuesta y firmeza“.
“Nos queda mucho por hacer. Nos encargaremos de lo que queda del eje iraní“, recalcó, al hacer referencia a Hezbollah y Hamas.
No obstante, fue claro en que no descartaba retomar la ofensiva contra Irán “si es necesario”, a la vez que enfatizó que el régimen de los ayatolas “no tendrá armas nucleares”.
Qué dijo sobre la situación en Gaza
“Prometí que cambiaríamos Medio Oriente y lo hicimos“, señaló luego, tras reivindicar las guerras libradas por Israel desde 2023 en Gaza o Líbano, donde ha ampliado los territorios ocupados, al igual que en Siria.
En particular, sobre la situación de Gaza, Netanyahu aseveró que su Gobierno ya consiguió dos de los tres objetivos que se propuso, que son el regreso de los rehenes capturados por Hamas y el “desmantelamiento” de la milicia. Planteó que solo queda “acabar con su gobierno civil”.
“Lo conseguiremos. Todavía queda trabajo por hacer. Pero se están llevando a cabo operaciones constantes contra quienes participaron en los hechos del 7 de octubre“, apuntó.
Además, insistió en que el traslado “voluntario” de gazatíes desde la Franja de Gaza sigue estando sobre la mesa pese al rechazo que generó este planteamiento en su momento, al considerarse una expulsión forzosa que podía incurrir en un episodio de limpieza étnica.