Como una buena noticia calificó el rey Carlos III el anuncio del príncipe Harry y Meghan Markle de que volverán a vivir al Reino Unido, tras residir durante los últimos seis años en Estados Unidos.
De acuerdo con lo reportado por medios británicos, el monarca valoró positivamente la posibilidad de compartir más con su hijo y su esposa, pero por sobre todo la opción de ver crecer a sus nietos Archie y Lilibet.
Aunque todavía no se conoce el lugar en que residirá la pareja y se estima que será en las afueras de Londres, desde su entorno se ratificó que su traslado al Reino Unido se concretará a fines de agosto.
De hecho, los hijos de la pareja, el príncipe Archie, de siete años, y la princesa Lilibet, de cinco, ya están inscritos en escuelas británicas y se prevé que en septiembre inicien las clases.
Por qué Harry y Meghan volverán a vivir a Reino Unido
Desde que rompieron lazos con la familia real británica en una acción que la prensa de ese país calificó de Megxit, Harry y Meghan abandonaron Reino Unido y se instalaron en California, en la costa oeste de Estados Unidos.
Aquello generó un quiebre que se mantiene hasta hoy con el príncipe heredero, William, quien tomó la decisión de no hablar más con su hermano, aunque su regreso podría generar una instancia para acercarlos nuevamente.
Respecto de por qué Harry decidió regresar ahora a su país, aunque el motivo oficial es que quiere estar más cerca de su padre, que lucha hace años contra un cáncer, los medios apuntan que las verdaderas razones son otras.
Una de ellas se relaciona con lo que la comentarista real Kinsey Schofield calificó de “una admisión de fracaso“, dado que “abandonaron Gran Bretaña diciéndole al mundo que necesitaban libertad para prosperar“, pero en realidad no lo consiguieron tras los diversos proyectos que pusieron en marcha en tierra estadounidense.
Según apuntan los medios británicos, Megan intentó sin éxito volver al cine, fracasó con programas en Netflix y ha tenido que reinventar varias veces su marca comercial As Ever para intentar mejorar su perspectivas comerciales. Tampoco le resultó el podcast que lanzó en su calidad de emprendedora.
Además, Harry debió enfrentar los altísimos costos de vivir alejado de los privilegios de la familia real británica, lo que, por ejemplo, le significó tener que pagar casi 5,5 millones de dólares al año para mantener su calidad de vida en la casa que compraron en la localidad de Montecito. De hecho, solamente en seguridad tenía que desembolsar más de 2,5 millones de la moneda estadounidense.
Pese a lo anterior, se aseguró que, más allá de su traslado a vivir a Reino Unido, Harry y Meghan no venderán su casa de casi 15 millones de dólares en California.