Michelle Bachelet se refirió a su candidatura a la Secretaría General de la ONU y las posibilidades de que una mujer sea la sucesora de António Guterres, centrando su análisis en la capacidad de veto del Consejo de Seguridad.
En entrevista con BBC, Bachelet sostuvo que “durante 80 años, solo hemos tenido hombres al frente de la ONU, y creo que no se trata de que sea mujer por el simple hecho de serlo (…) La idea es que sea mujer porque tiene la experiencia, el liderazgo, la capacidad, el conocimiento y la habilidad para hacer lo que hay que hacer (…) Así que espero que los miembros lo entiendan y que sea algo fantástico. Pero, para ser sincera, no estoy segura de que todos los países estén preparados para ello”.
Sin embargo, la ex presidenta expresó que “mantengo la esperanza, porque siempre digo que soy una prisionera de la esperanza o una rehén de la esperanza. Si pierdes la esperanza, si te rindes… eso no es lo que el mundo necesita”.
Michelle Bachelet hizo alusión a sus reuniones con representantes de Estados miembros de la ONU y evidenció que “muchos sienten que carecen de poder, precisamente por ser pequeños. No les gusta el derecho de veto en el Consejo de Seguridad; consideran que paraliza la acción. Pero esa es la realidad. La realidad es que contamos con cinco miembros permanentes que sí poseen poder de veto”.
Bachelet indicó que su intención, en caso de liderar la ONU, es identificar las áreas donde es plausible lograr acuerdos comunes, ya que “una de las peores cosas que podrían suceder es que la ONU y el sistema multilateral perdieran totalmente su relevancia; eso sería, sin duda, lo peor que le podría pasar al mundo”.
Consultada sobre cómo hará frente a la influencias de los países que integran el Consejo de Seguridad, Michelle Bachelet explicó que “quienes me conocen y me han visto actuar —no solo en ONU Mujeres, sino especialmente como alta comisionada para los Derechos Humanos— saben que creo firmemente en la independencia, la imparcialidad y la neutralidad”.
“A veces, las prioridades del Consejo de Seguridad imposibilitan avanzar; por ello, se requiere una Asamblea General lo suficientemente fuerte como para ayudar a encontrar soluciones a estos problemas. Así que yo me reuniría con el P5 —para convencerlos de actuar mejor— y con los demás miembros del Consejo de Seguridad, así como con otros Estados miembros”, precisó.
En esta línea, Michelle Bachelet adelantó una eventual reforma al Consejo de Seguridad, argumentando que “estoy segura de que los cinco miembros permanentes probablemente no aceptarán algunos de los cambios que a ciertos países les gustaría ver, como la eliminación del derecho de veto, entre otras cosas. Pero sí creo que existe cierta disposición, cierto interés en cambiar algunos aspectos. Y, como mínimo, considero que el Consejo de Seguridad debería reflejar mejor el mundo actual. Se creó en otra época, en un mundo distinto, y ahora debería contar con una mayor representación de aquellas zonas o regiones que actualmente están infrarrepresentadas”.
Bachelet cerró la entrevista sobre la visión que impondrá en caso de ser la próxima secretaria general de la ONU: “Lo llevaré a cabo de manera independiente, seria y sumamente profesional, pero también neutral. Sin embargo, haré lo que haya que hacer. Y no tengo miedo; no temo hacer lo necesario. Así ha sido toda mi vida. He lidiado con dictaduras; estuve detenida por ello, pero no importa, era parte de aquello. He defendido la democracia toda mi vida y seguiré haciéndolo”.