Lejos de constituir una sorpresa, el triunfo del candidato de la ultraderecha Ulrich Siegmund en el estado federado de Sajonia-Anhalt, en Alemania, es el resultado de un largo proceso de desgaste de los partidos tradicionales, especialmente en los estados que conformaron la antigua República Democrática antes de la reunificación.
“De hecho, las encuestas lo venían vaticinando. Quizás fue dos o tres puntos más arriba de lo que decían las encuestas, pero estaba claro que iba a haber un sacudón de este estilo en la elección de Sajonia-Anhalt”, le recalca a EL DÍNAMO el periodista y magister en Relaciones Internacionales de la Universidad de Lincoln, Juan Ignacio Brito.
Por ello, no duda en señalar que la publicación de la revista Der Spiegel, que calificó al candidato de ultraderecha como “el hombre más peligroso de Alemania” le hizo un gran favor.
En esa línea, el analista apunta que este triunfo en las urnas refleja “un auge del Partido Nacional Populista, que es un partido nuevo que propone soluciones distintas y que se distancia de lo que podríamos llamar el establishment político alemán“.
Alemania se suma a una ultraderecha ya presente en Europa
Para Brito, lejos de marcar un camino nuevo, la victoria de Siegmund lo que hace es “sumar a Alemania a una tendencia que ya existe en Europa y a la que se incorpora más tarde que el resto debido al pasado y la connotación que podría tener un partido nacional populista en ese país“.
“En Inglaterra se llama Reform UK, en Francia se llama Reunificación Nacional, que es el primer candidato para quedarse con la presidencia el año que viene. En España se llama VOX, en Italia se llama Hermanos de Italia, y en Europa oriental hay muchas manifestaciones de esto”, también”, complementa.
Respecto de qué podría significar el aumento del poder de la ultraderecha en Alemania y otros países para el futuro de la Unión Europea, indica que en ese continente coexisten en la actualidad “dos grandes escuelas”.
“Una es la de la presidenta del gobierno italiano, Giorgia Meloni, que fue muy dura contra la Unión Europea en su discurso mientras estuvo fuera del poder, pero finalmente, cuando accedió al poder, se acercó a Ursula von der Leyen, cambió desde adentro algunas cuestiones y vemos hoy una actitud mucho más cerrada y hostil en la UE hacia la inmigración”, explica.
“La otra posibilidad es ir al choque, que veo más improbable en Alemania. Hay que considerar que estamos hablando de Sajonia-Anhalt, no del gobierno central germano” añade el ex decano y actual docente de la Facultad de Comunicación de la Universidad Los Andes.
En todo caso, para el experto está claro que en temas como la inmigración “Europa se ha corrido a la derecha”, lo que responde a que se trata de “un reclamo muy difundido entre las poblaciones de los países” de ese continente.
“Se trata de uno de los argumentos de triunfo de la derecha nacional populista, que han ido adoptando, quizás con menos intensidad y con menos convicción, otras colectividades políticas tanto de centro-derecha como centro-izquierda“, asegura.
Finalmente, enfatiza que “las políticas de inmigración están variando en toda Europa. Lo pudimos ver con mucha claridad en el episodio de Ceuta, en el cual España se distrajo o se quedó dormida y eso provocó una reacción muy dura de gobiernos de toda Europa, no solo nacional populistas, como el de Italia, de Giorgia Meloni, sino también en gobiernos como el socialdemócrata de Dinamarca o el cristiano demócrata de Alemania, liderado por el canciller Friedrich Merz, que también fueron muy críticos respecto a la manera en que España gestionó eso”, concluye.