Estados Unidos desplegó drones MQ-9 Reaper en Colombia y Ecuador para apoyar las operaciones contra organizaciones dedicadas al narcotráfico, en una nueva señal del fortalecimiento de la cooperación de seguridad de Washington con ambos países.
Según informó The New York Times, algunas de estas aeronaves fueron trasladadas desde África hacia Sudamérica.
El envío de los dispositivos representa una ampliación de las capacidades estadounidenses disponibles para enfrentar a las bandas criminales que operan en la región.
“Es una señal de un compromiso para expandir tanto el nivel como el tipo de cooperación”, afirmó Francisco Palmieri, exdiplomático que ejerció como embajador interino de Estados Unidos en Colombia durante la administración de Joe Biden.
Los MQ-9 Reaper son aeronaves no tripuladas de uso militar que han sido empleadas por Estados Unidos en operaciones de alto impacto.
A fines de 2025, uno de estos drones fue utilizado en el ataque contra una instalación portuaria ubicada en la costa de Venezuela, que Washington vinculaba con actividades del Tren de Aragua, en el contexto de la ofensiva de Donald Trump contra el régimen de Nicolás Maduro.
El historial de estos aparatos también incluye el ataque que terminó con la vida del general iraní Qassem Soleimani en el aeropuerto de Bagdad.
Se trata, además, de equipos de alto costo: un MQ-9 Reaper puede alcanzar un valor de hasta US$32 millones, dependiendo de su configuración y equipamiento.