La Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo especializado de las Naciones Unidas (ONU). advirtió que el fenómeno de El Niño continuará fortaleciéndose y alcanzará su punto álgido en diciembre, en un episodio que podría convertirse en uno de los más intensos registrados desde al menos 1950.
La entidad anticipó que sus efectos se extenderán a distintas zonas del planeta, con temperaturas superiores al promedio y alteraciones en los patrones de precipitaciones.
Alerta de la ONU: fenómeno de El Niño sería el más fuertes de los últimos 76 años
De acuerdo con el último boletín de la OMM, el calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial central y oriental seguirá aumentando durante los próximos meses.
“El episodio de El Niño seguirá intensificándose antes de alcanzar su punto álgido, previsto para diciembre”, señaló el organismo, que además advirtió que “es probable que conlleve temperaturas superiores a la media en gran parte del planeta y altere las pautas de precipitación, un escenario en el cual se incrementaría el riesgo de sequías e inundaciones en diversas regiones”.
La magnitud del fenómeno también se refleja en las temperaturas de la superficie del mar. Mientras en junio la anomalía alcanzaba 1,6 °C, en agosto llegó a 2,5 °C y para octubre, noviembre y diciembre se proyecta que llegue aproximadamente a 3,7 °C sobre lo normal. De concretarse, se trataría del valor más elevado desde que existen registros, superando los 2,6 °C observados durante el episodio de 2015-2016.
En ese escenario, la directora de la OMM, Celeste Saulo, afirmó que “El Niño se ha consolidado y se está fortaleciendo rápidamente”.
Además, indicó que “Según los pronósticos de la OMM, la probabilidad de que el evento persista hasta febrero de 2027 es prácticamente del 100%, y podría ser uno de los episodios más intensos desde, al menos, 1950”. El pronóstico fue elaborado a partir del consenso de 13 centros meteorológicos nacionales e internacionales.
Asimismo, Saulo explicó que el fenómeno no genera nuevo calor en el planeta, sino que libera energía acumulada en el océano. “Las aguas de las que se nutre El Niño presentan las temperaturas más altas jamás registradas. En otras palabras, hay más calor que puede liberarse”, sostuvo.