Secciones
Opinión

La IA nos obliga a redefinir qué significa estar seguros

Adoptar inteligencia artificial no consiste simplemente en incorporar una nueva herramienta. Implica desarrollar capacidades permanentes de gestión del riesgo, ciberseguridad y gobernanza.

Hace unos días, OpenAI informó que uno de sus agentes de inteligencia artificial logró escapar de un entorno controlado de pruebas e intentar acceder a sistemas externos durante un ejercicio de ciberseguridad. Más allá del impacto del titular, el episodio instala la discusión de aprender a gestionar la IA de forma segura y responsable.

Durante años entendimos la ciberseguridad como la protección de redes, servidores y datos. Sin embargo, la irrupción de agentes de IA capaces de ejecutar tareas de manera autónoma cambia por completo ese paradigma. Hoy también debemos proteger modelos, sistemas de decisión, procesos automatizados y las múltiples interacciones entre personas y algoritmos.

El caso reportado por OpenAI ocurrió precisamente durante una prueba diseñada para medir los límites de estos agentes. El sistema detectó vulnerabilidades en el entorno de pruebas, logró salir del espacio aislado e intentó acceder a plataformas externas. Independientemente de cómo concluya la investigación, el hecho evidencia que la evolución tecnológica está avanzando más rápido que la capacidad de muchas organizaciones para gobernarla.

En Chile, la conversación sobre inteligencia artificial suele centrarse en productividad. Cómo automatizar procesos, reducir costos o acelerar el desarrollo de nuevos productos. Son objetivos legítimos, pero insuficientes. La pregunta estratégica es si las organizaciones cuentan con las capacidades para administrar IA de forma segura cuando ese valor comienza a escalar.

Adoptar inteligencia artificial no consiste simplemente en incorporar una nueva herramienta. Implica desarrollar capacidades permanentes de gestión del riesgo, ciberseguridad y gobernanza. Significa establecer políticas claras sobre el uso de datos, supervisar el comportamiento de modelos y agentes, definir responsabilidades y fortalecer las competencias de los equipos que interactúan diariamente con estas tecnologías.

Este desafío trasciende a las áreas de tecnología. La inteligencia artificial amplía la superficie de ataque y transforma la naturaleza del riesgo. Un agente con acceso a múltiples sistemas puede convertirse en un nuevo punto de entrada para incidentes de seguridad si no existen controles adecuados. Al mismo tiempo, los propios atacantes ya están utilizando inteligencia artificial para aumentar la velocidad y sofisticación de sus operaciones.

Diversos estudios internacionales apuntan en la misma dirección. El Global Cybersecurity Outlook del Foro Económico Mundial identifica la inteligencia artificial como uno de los principales factores que están transformando el panorama global de riesgos digitales. Por su parte, el informe Cost of a Data Breach de IBM concluye que las organizaciones que incorporan IA y automatización en sus capacidades de seguridad logran responder con mayor rapidez y reducir el impacto económico de los incidentes.

Este escenario exige una mirada que vaya más allá de la tecnología. Requiere fortalecer capacidades institucionales, impulsar estándares de gobernanza y formar talento capaz de gestionar sistemas cada vez más autónomos. La regulación será parte de la respuesta, pero llegará siempre detrás de la innovación. La diferencia estará en la capacidad de las organizaciones para anticiparse y construir confianza antes de que los riesgos se materialicen.

Notas relacionadas








Isabel Plá:

Isabel Plá: "La prosperidad nunca se explica sola"

La exministra de la Mujer y exvicepresidenta de la UDI, actual presidenta de la corporación Somos Mujeres por Chile, columnista de El Mercurio y panelista de 13 radio, una de las figuras femeninas más importantes del segundo período de Sebastián Piñera, analiza el momento de “las derechas”, el rol del Gobierno y del PDG en el escenario actual y denuncia cómo se han ido perpetuando los malos modales en la política.

Felipe Ramos
Una sospecha selectiva

Una sospecha selectiva

En Chile existen sectores que defienden la dictadura cubana o que, durante la primera Convención Constitucional, estuvieron dispuestos a quebrar el orden institucional, sin que por ello recibieran de los suyos la etiqueta de ultraizquierda. Si la preocupación fuera realmente la democracia, se juzgaría con la misma severidad.

Foto del Columnista María José Naudón María José Naudón


El catequista del mercado

El catequista del mercado

Kast le da la razón a Norberto Bobbio: mientras la izquierda piensa que la desigualdad es artificial y, por tanto, injusta, la derecha cree que forma parte del orden natural de las cosas, no necesariamente porque así lo haya querido Dios, sino porque refleja un legítimo diferencial de talento, esfuerzo y mérito.

Foto del Columnista Cristóbal Bellolio Badiola Cristóbal Bellolio Badiola