Secciones
Opinión

Lo que necesita la economía para volver a crecer

Frente a un escenario de bajo crecimiento, creo que la discusión no puede quedarse únicamente en las cifras del PIB, el Imacec o las proyecciones para el próximo trimestre. La pregunta también debe ser cómo construimos las condiciones para que quienes emprenden y generan empleo vuelvan a tener razones para invertir.

Esta semana conocimos un dato que vuelve a poner a la economía chilena en el centro de la conversación: el PIB cayó 0,2% durante el segundo trimestre y el primer trimestre fue revisado a una contracción de 0,3%. Con ello, la actividad acumula dos trimestres consecutivos de retroceso interanual y se instala nuevamente el debate sobre una eventual recesión técnica.

Pero más allá de la discusión sobre si estamos o no técnicamente en recesión, hay una pregunta que me parece mucho más relevante: ¿qué está pasando con las personas que tienen que tomar decisiones económicas todos los días?

Porque la economía real no ocurre en las planillas del Banco Central. Ocurre cuando una pyme decide si contratar a una persona, cuando una empresa evalúa si invertir, cuando un emprendedor decide formalizar su negocio o cuando alguien que tiene una buena idea se pregunta si este es un buen momento para arriesgarse.

Las cifras son importantes, pero no cuentan toda la historia. También tenemos que mirar las expectativas de quienes están tomando esas decisiones. En la última década he visto emprendimientos frenar una contratación porque el ambiente se sentía incierto. Y también he visto lo contrario: negocios que decidieron invertir en momentos difíciles porque quienes los lideraban confiaban en que las condiciones podían mejorar.

La confianza, aunque muchas veces la tratemos como algo intangible, es una variable económica muy concreta. Cuando existe, las personas se atreven a invertir, contratar y emprender. Cuando desaparece, las decisiones se postergan. Y cuando suficientes actores económicos comienzan a actuar con cautela, esa cautela puede terminar profundizando el escenario que todos querían evitar.

Por eso, frente a un escenario de bajo crecimiento, creo que la discusión no puede quedarse únicamente en las cifras del PIB, el Imacec o las proyecciones para el próximo trimestre. La pregunta también debe ser cómo construimos las condiciones para que quienes emprenden y generan empleo vuelvan a tener razones para invertir.

Eso requiere reglas claras y estables, acceso a financiamiento, menos burocracia para iniciar y hacer crecer un negocio, y un entorno positivo que permita proyectarse más allá de la coyuntura política. Un emprendedor no necesita que le aseguren que todo va a salir bien. Necesita saber que, si se equivoca, tendrá espacio para volver a intentarlo.

Chile tiene emprendedores, empresas y personas con capacidad para invertir y crear empleo. Lo que necesitamos es que vuelvan a sentir que vale la pena hacerlo.

La experiencia me ha enseñado que uno rara vez espera el momento perfecto para dar el siguiente paso. Se emprende con la información que se tiene, más que con la que uno quisiera tener. Pero también sé que las decisiones que tomamos las pymes y los emprendedores no ocurren en el vacío: responden, en gran medida, al clima de confianza y optimismo (o de pesimismo, que produce exactamente lo contrario) que perciben a su alrededor.

Por eso, más que discutir únicamente si estamos o no en recesión, deberíamos preguntarnos qué necesitamos hacer para que la próxima decisión de un emprendedor sea contratar, invertir y crecer, y no esperar.

Notas relacionadas







Lo que necesita la economía para volver a crecer

Lo que necesita la economía para volver a crecer

Frente a un escenario de bajo crecimiento, creo que la discusión no puede quedarse únicamente en las cifras del PIB, el Imacec o las proyecciones para el próximo trimestre. La pregunta también debe ser cómo construimos las condiciones para que quienes emprenden y generan empleo vuelvan a tener razones para invertir.

Foto del Columnista Alejandra Mustakis Alejandra Mustakis