Una intensa búsqueda se encuentra realizando la familia de Anahí Espíndola, quien desapareció el jueves 4 de enero en Viña del Mar.
Según relató Ernesto Córdova, tío de la joven de 22 años, a la viñamarina se le perdió la pista tras salir de un gimnasio ubicado en calle Bellavista.
“Es una niña muy normal ella. Había dado la PAES, le fue muy bien, le habían dado gratuidad en la universidad. No sabemos dónde puede estar”, contó el familiar de Anahí.
En conversación con Mega, Córdova hizo un llamado a la Fiscalía para acelerar todas las diligencias que permitan dar con su paradero.
“Nos ha llegado información de ciertos videntes, algunos la ven entremedio de las rocas, otro dice que la tienen secuestrada. Esa información la recabamos anoche y tuvimos que ir a las casas donde, supuestamente, podía estar Anahí”, reveló el hombre.
“La policía no se ha pronunciado, ayer estuvimos buscando hasta las 05.30 horas de la madrugada. Puede ser una posibilidad que el mar se la haya llevado, pero ella se comporta muy bien, es ordenada, cumple todo a cabalidad por sus sueños”, añadió el tío de la joven.
En relación a la información que entregaron en el gimnasio donde se le vio por última vez a su sobrina , Ernesto relató que “ella le comenta al recepcionista de hotel que no se sentía bien. Le hace ese comentario, pero la dejan ir libremente. Bueno, es adulta ella también. Nos prestaron ayuda en el gimnasio con las cámaras de seguridad, pero nada más que eso. Yo pensé que la policía iba a ir a este gimnasio, pero no lo han hecho”.
El empresario lanza por segunda vez una oferta para quedarse con la S.A. que administra Colo Colo, en medio de la histórica pugna con el bloque ligado a León Vial.
Si hasta hace una semanas el nombre escogido era el de Cristóbal Barra, actual vicepresidente de la tienda, hoy el nombre que corre con ventaja es el de Sebastián Vergara, exsubsecretario de Bienes Nacionales en el gobierno de Gabriel Boric.
Marisol Peña recordó que para enfrentar el megaincendio de 2024 en Viña del Mar, el gobierno de Gabriel Boric logró que el Congreso aprobara el fondo de emergencia, que también contenía materias tributarias.
Si la rebaja al impuesto corporativo estuviera condicionada a resultados laborales concretos —alzas salariales reales, nuevos puestos de trabajo o participación en utilidades— esa separación desaparecería. El beneficio tributario y el bienestar del trabajador serían la misma discusión, no dos medidas distintas dentro de un mismo paquete. Un gobierno que de verdad cree que esta medida mejora sueldos y empleo no debería pedirle a la ciudadanía que confíe en la cadena causal.