Secciones
País

“No pudo haber muerto en vano”: hermano de Anastasia Orellana pide una ley anti-incendios

“Ojalá que muchos recuerden lo que está pasando y, en base a esta ley, se pueda honrar su nombre“, dijo el hermano de la niña fallecida.

Tras la confirmación del hallazgo del cadáver de Anastasia Orellana Díaz, la niña de 14 años que estaba desaparecida tras los incendios forestales en la Región de Valparaíso, su hermano pidió que se apruebe una ley anti-incendios.

“Mi hermana había salido recién de octavo básico, nació en junio del 2009. Como cualquier niña, tenía sueños, y uno de esos era ser militar. Le gustaba mucho el mar y cantar, era fanática de Mon Laferte”, recordó Ariel Orellana en conversación con LUN.

“Espero que las autoridades busquen a los responsables de estos incendios mal intencionados y que se promulgue la ley anti-incendios“, recalcó Ariel.

“Anastasia no pudo haber muerto en vano, ojalá que muchos recuerden lo que está pasando y, en base a esta ley, se pueda honrar su nombre“, lamentó el hermano de la niña fallecida.

Gobierno envía condolencias

Por su parte, el Gobierno a través de la vocera, Camila Vallejo, envió las condolencias a la familia de Anastasia Orellana.

“Tras la identificación Anastasia Orellana dentro de las personas que se encontraban desaparecidas, queremos expresar nuestras más profundas condolencias a su hermano, a toda la familia y cercanos en este doloroso momento”, indicó la vocera.

“Seguiremos trabajando para que todas las familias puedan despedir a sus seres queridos“, agregó la ministra.

Notas relacionadas










El odio no es un destino

El odio no es un destino

Desde la distancia resulta demasiado fácil reemplazar a las personas por consignas e ideologías prearmadas. Por eso, cualquier reflexión sobre el 7 de octubre debe comenzar con una condena clara de lo ocurrido, sin relativizaciones ni justificaciones. Pero no debiera terminar ahí. Recordar debe servir para defender la dignidad humana, rechazar la deshumanización y sostener la posibilidad de convivencia.

Foto del Columnista Marcelo Tokman Marcelo Tokman