En medio de la formalización de Ángela Vivanco por la Trama Bielorrusa, la cual culminó con la ampliación de su detención, se dio a conocer la declaración íntegra del ex diputado Gabriel Silber, quien también está imputado por la misma causa.
Quiero fuera timonel de la DC se ha convertido en una pieza clave de la Fiscalía, puesto que gracias a su colaboración, según consignó La Tercera, se ha convertido en un “colaborador eficaz”.
Según dio a conocer Silber en la oportunidad, fue la preocupación que manifestó en 2024 la ahora ex ministra de la Corte Suprema ante la posibilidad de que los chats que mantenía con Luis Hermosilla se hicieran públicos. Esto ocurrió en una comida en la casa de uno de sus socios, Eduardo Lagos.
“Durante dicha reunión la ministra Vivanco se mostraba especialmente preocupada por la existencia de chats de tono supuestamente personal que mantenía con el abogado Luis Hermosilla, más allá de la natural preocupación por la exposición de sus comunicaciones personales“, contó.
También reveló que en dicha reunión, la ex magistrada expuso una estrategia en el caso de que dichas conversaciones llegaran a la prensa. “Una de las opciones que se barajó en esa reunión fue recurrir de protección para obtener la destrucción de los chats. Vivanco refirió que la Corte Suprema iba a tomar cartas en el asunto, ya que ya habían algunos ministros que se nombraban”, señaló.
Días más tarde, “Eduardo Lagos le pidió a Mario Vargas la presentación del recurso de protección destinado a impedir que los chats contenidos en el teléfono de Luis Hermosilla fueran conocidos públicamente y también que fueran destruidos. El recurso fue interpuesto el día 3 de abril de 2024, ante la Corte de Santiago, siendo Ángela Vivanco aún ministra de la Corte Suprema y era coherente con lo conversado en la reunión y no iba destinado a tutelar los derechos de ningún cliente de nuestra oficina”.
Silber detalló que el recurso “se fundaba en la supuesta afectación a la privacidad de las otras conversaciones que no tienen directamente relación con los hechos materia de la grabación que Leonarda Villalobos había captado en la oficina del abogado penalista Hermosilla, pero el objetivo real de dicha acción fue evitar que se conocieran las conversaciones de Ángela Vivanco con Luis Hermosilla, constituyendo esto un favor directo a la persona de la ministra Vivanco, aunque comunicacionalmente, en apariencia, fue visto como un intento del propio Mario Vargas por proteger sus comunicaciones personales”.
El take over
En su declaración a la Fiscalía, Gabriel Silber también dio a conocer los intentos de Ángela Vivanco para tomar el control de la Tercera Sala de la Corte Suprema, lo cual quedó en evidencia en una conversación que tuvo con Luis Hermosilla por WhatsApp, lo que fue denominado como take over.
El ex diputado explicó que era “un plan para inhabilitar a otros ministros de la Tercera Sala integrada por Ángela Vivanco y así tomar el control de la Tercera Sala de la Corte Suprema para lo cual solicitó a Eduardo Lagos la preparación de diversas denuncias, lo que realizó a través de la interposición de denuncias presentadas por la ONG Quiero vivir sin delincuencia y corrupción, sustentadas en información que la propia Ángela Vivanco entregaba a Eduardo Lagos, quien a su vez se la entregaba al señor Esteban Infante, ignoro segundo apellido, ex funcionario de Carabineros, quien representaba a la fundación, para que presentara las denuncias a su nombre en la Corte Suprema, y más precisamente en la Comisión de Ética, que estaba en funcionamiento en esa época, julio de 2024″.
“La verdad es que las denuncias eran orquestadas en el estudio jurídico, infiero que a solicitud de Ángela Vivanco tanto por el contenido de la información sensible y que no era de dominio público que se denunciaba concerniente a varios ministros de la Corte Suprema, como por la inexistencia de interés de la oficina en provocar investigaciones de esta naturaleza que son ajenas al giro de la misma, acciones en las que yo no participé, pero sé que se realizó, ya que yo mismo vi al señor Infante hablando en una de las oficinas con Eduardo Lagos, escuché de lo imperioso de realizar estas presentaciones y entregándole la información en papel. Yo no tengo mala opinión del señor Infante y desconozco si tenía interés en estas presentaciones, más allá de los fines propios de su ONG”, explicó Silber.
Esta situación derivó en que se intentara “efectuar una denuncia en contra del presidente de la Corte Suprema, señor Ricardo Blanco, pero no tenía suficiente sustento”. Ante esto, la ONG mencionada presentó una denuncia en contra del ministro Leopoldo Llanos el 5 de agosto de 2024, por supuestas faltas a la probidad y a la ética profesional y ministerial, fundadas en el acceso de sus hijos a cargos relevantes dentro del Poder Judicial.
A ella se suma la que se presentó “por un supuesto enriquecimiento ilícito, basado en la presunta entrega de información privilegiada a su hija en el contexto del caso Inmobiliaria Fundamenta, denuncia que vinculó también a Eduardo Lagos”.
“Cuando tuve conocimiento de aquello manifesté mi malestar y mi disconformidad. Fui enfático en señalar a Eduardo Lagos que en estas acciones ningún cliente tenía interés y la única que podía verse beneficiada era Ángela Vivanco. Por eso, lo que se buscaba era sacar al ministro Sergio Muñoz de la Tercera Sala”, cerró.