La extradición del ex frentista Galvarino Apablaza a Chile se mantiene a la espera de una definición clave en Argentina, pese a que las autoridades chilenas aseguran tener todo preparado para concretar su traslado.
El proceso busca que cumpla condena por el homicidio del senador Jaime Guzmán, caso en el que está acusado como autor intelectual.
El trámite se encuentra actualmente en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 11 de Buenos Aires, encabezado de forma subrogante por el juez Ariel Lijo. Su designación se produjo tras el fallecimiento en 2020 del magistrado Claudio Bonadio, y desde su llegada ha optado por revisar en detalle el expediente antes de firmar la orden de extradición, lo que ha generado una demora en el proceso.
La extradición de Apablaza fue aprobada por la Corte Suprema argentina en 2010, luego de la solicitud del Estado chileno. Sin embargo, ese mismo año el gobierno de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner le otorgó estatus de refugiado, lo que frenó su traslado. Esa condición fue revocada recientemente por la administración del presidente Javier Milei, reactivando así la fase final del proceso.
Canciller Pérez Mackenna: “La extradición de Galvarino Apablaza está en manos de la justicia argentina”
El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, abordó la situación de la extradición de Galvarino Apablaza desde Argentina, señalando que “hemos hecho todo lo que ha estado a nuestro alcance para que este proceso concluya. Ahora estamos a la espera de lo que resuelva la justicia argentina y vamos a seguir este proceso muy de cerca”.
Consultado sobre la documentación pendiente para completar el proceso, Pérez Mackenna afirmó que “esto está en manos de la justicia argentina y está por resolver, me imagino, lo antes posible”, dejando en claro que la ejecución depende del avance judicial en Buenos Aires.
Las declaraciones del canciller se producen tras las afirmaciones del abogado Rodolfo Yanzón, defensor de Apablaza, quien aseguró a 24 Horas que su cliente “sigue siendo refugiado político y no hay ninguna posibilidad de que vaya a Chile”.
El abogado también planteó que “la extradición está cerrada hace 16 años(…) No hay ningún trámite y, por lo tanto, no hay ninguna firma pendiente”, pese a que las autoridades chilenas aseguran estar listas para llevar a cabo la orden de detención y traslado. El caso continúa en un punto de espera mientras la justicia argentina decide sobre los pasos finales del proceso.